Al Jolani asistirá a la cumbre del G7 en Evian-les-Bains
Las potencias occidentales buscan alternativas a Ormuz para el flujo del petróleo, e invitan al dirigente sirio y exmiembro de Al-Qaeda al encuentro, buscando posicionar a Siria como 'eje logístico'.
El exmiembro de Al-Qaeda y presidente autoproclamado de Siria, Muhammad Al Jolani, asistirá a la próxima cumbre del G7 que se celebrará del 15 al 17 de junio en la localidad de Evian-les-Bains (Arpitania). Según informó la agencia de noticias Reuters el pasado 21 de mayo, tres fuentes cercanas al presidente galo confirmaron la invitación para participar en este foro internacional, el cual reúne anualmente a los líderes de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, el Reino Unido y Estados Unidos. De acuerdo con una de las fuentes, la invitación formal fue entregada en mano al ministro de Finanzas sirio, Yisr Barnieh, durante las conversaciones financieras del grupo celebradas a principios de esa misma semana en París.
Una fuente oficial siria señaló que la participación de Damasco en la cumbre se centrará previsiblemente en el papel del país como "un potencial centro estratégico para las cadenas de suministro global". Esta alternativa logística cobra relevancia tras el cierre del estrecho de Ormuz para Estados Unidos e Israel. Ante esta situación, países del Golfo como Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irak han comenzado a buscar rutas terrestres que eviten Ormuz, posicionando al territorio sirio como una de las opciones favoritas. Mazen Alloush, director de relaciones locales e internacionales de la autoridad de fronteras y aduanas de Siria, declaró que "la práctica totalidad de los países vecinos ha solicitado acceso a los puertos sirios para desarrollar planes de contingencia en caso de que la crisis internacional se prolongue".
Contexto económico en Siria
Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de profunda crisis económica interna en Siria, la cual se ha agudizado desde que Al-Jolani asumió el poder en diciembre de 2024. A pesar de que el inicio de la flexibilización de las sanciones occidentales generó en algunos expectativas de recuperación, la atracción de inversión extranjera y el restablecimiento de los lazos bancarios normales han resultado procesos "mucho más lentos y complejos de lo anticipado por las autoridades". Actualmente, más del 90% de la población siria vive por debajo del umbral de la pobreza y padece incrementos drásticos en los precios del combustible, la electricidad y los alimentos. En el último mes, el precio de la gasolina aumentó casi un 50%, mientras que la moneda local experimentó una fuerte volatilidad; la libra siria se depreció la semana pasada de 13.400 a más de 14.700 liras por dólar.