La OMS eleva a "muy alto" el riesgo por el brote de ébola dentro del Congo
El virus suma 750 casos sospechosos y 177 muertes registradas; a escala global la alerta continúa siendo considerada "baja", pero la OMS advierte de la falta de vacunas para la nueva variante.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó este viernes el nivel de riesgo por el brote de ébola dentro de la República Democrática del Congo (RDC) de "alto" a "muy alto". En una rueda de prensa ofrecida en Ginebra, el director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó que la crisis sanitaria ya registra 750 casos sospechosos y un total de 177 fallecimientos en el país africano. El máximo responsable de la institución puntualizó que la amenaza se mantiene catalogada como "alta" para la región del África subsahariana, mientras que a escala global la alerta continúa siendo considerada "baja". Los análisis de laboratorio realizados hasta el momento de manera oficial han confirmado que 82 de los contagios y siete de las muertes fueron provocados directamente por el virus.
La evolución de la emergencia ha motivado la activación de protocolos internacionales de evacuación en la zona. El director general de la OMS detalló que un segundo ciudadano estadounidense que se encontraba en territorio congoleño fue trasladado fuera del país centroafricano con destino a la República Checa tras ser clasificado como un contacto de alto riesgo, una medida que sigue a la evacuación previa hacia Alemania de otro ciudadano de la misma nacionalidad que dio positivo en las pruebas del virus. Para hacer frente a la contingencia, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU asignó una partida de 60 millones de dólares destinados a la respuesta sanitaria en la zona afectada, fondos que se sumarán a los 3,9 millones de dólares liberados con anterioridad por la propia OMS a través de su fondo de emergencias.
La preocupación de las autoridades sanitarias radica en que la epidemia actual está causada por una variante relativamente desconocida del virus, denominada Bundibugyo, para la cual no se dispone en la actualidad de tratamientos médicos específicos ni de vacunas aprobadas. Adhanom subrayó la peligrosidad de este escenario y recordó que la comunidad médica internacional solo tiene constancia de dos precedentes de esta variante en la historia, correspondientes a un primer brote detectado en Uganda en el año 2000 y a un segundo registrado en la propia República Democrática del Congo en 2012, el cual concluyó con apenas una docena de casos mortales.