El conflicto laboral en el sector de la limpieza de edificios y locales de la provincia de Zaragoza ha alcanzado su punto álgido de tensión. Según ha informado AraInfo, más de 10.000 trabajadoras están llamadas a secundar desde hoy una huelga indefinida tras el fracaso definitivo de la reunión de mediación celebrada esta mañana en la sede del Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA). Las organizaciones sindicales han decidido mantener la convocatoria de paro general ante lo que consideran un bloqueo absoluto de las negociaciones por parte de las patronales representativas del sector, Aspel y Asoal, tras meses de conversaciones infructuosas.

La reactivación de las protestas responde a una situación de prolongada precariedad laboral, salarios muy reducidos y elevadas cargas de trabajo que las plantillas del sector llevan denunciando públicamente de forma continuada. Los sindicatos OSTA, CCOO y UGT reclaman incrementos salariales dignos que resulten equiparables a los acuerdos marco que se han venido firmando recientemente en otros sectores productivos de Zaragoza y del resto de Aragón. De igual forma, los representantes de los trabajadores rechazan la última propuesta de la patronal debido a que agudiza la devaluación de un colectivo donde diversas categorías profesionales ya han terminado siendo absorbidas por las sucesivas subidas del SMI.

Exigencias de las trabajadoras

Dentro de la tabla de reivindicaciones ignoradas, se exige de forma irrenunciable la inclusión de una cláusula de revisión salarial que garantice la actualización de las nóminas en caso de que se registren tasas de inflación elevadas. A esto se suma la petición de una reducción efectiva de la jornada laboral anual que permita disponer de más días de descanso y vacaciones, así como el establecimiento de una nueva retribución específica destinada a aquellas personas que desempeñan sus funciones de limpieza en el ámbito de la industria manufacturera.

El principal punto de fricción que ha terminado por dinamitar el acuerdo en el SAMA se encuentra en la regulación de la incapacidad temporal. Los sindicatos han mostrado un rechazo frontal a la pretensión de las empresas de suprimir el complemento salarial que percibían las trabajadoras durante los tres primeros días de baja médica. Las trabajadoras consideran que esta medida empresarial supone un grave retroceso en derechos laborales que "ya estaban consolidados" en el sector, además de significar una "criminalización injustificada de unas plantillas que sufren un fuerte desgaste físico diario" debido a la naturaleza de sus tareas.

Las plantillas: "cohesionadas y preparadas" para la huelga

Por su parte, la propuesta económica que la representación empresarial puso sobre la mesa consistía en un incremento salarial del 2,5 % para el presente año 2026, matizando que no tendría efectos retroactivos y que se aplicaría únicamente a partir del momento de la firma del convenio colectivo. Para los ejercicios posteriores, las patronales ofrecían una subida del 2,5 % en 2027 y del 2,75 % para 2028, manteniendo en todos los casos la negativa a incorporar cualquier tipo de salvaguarda o cláusula de revisión vinculada al IPC. Los sindicatos tachan estas propuestas de "totalmente insuficientes" ante el actual contexto económico y afean que las compañías del sector "continúan acumulando beneficios extraordinarios mientras perpetúan las duras condiciones de sus trabajadoras".

El responsable del sector de limpieza del sindicato OSTA, Alberto Navarro, ha señalado que las plantillas se encuentran "cohesionadas y preparadas" para afrontar este escenario de conflicto prolongado, asegurando que "no van a tolerar un retroceso de este calibre en sus condiciones de vida". El portavoz sindical ha confirmado, a su vez, que ya se ha procedido a la activación de la caja de resistencia de la organización para ofrecer respaldo económico y cobertura a toda la afiliación que secunde las jornadas de huelga. Este escenario de paro indefinido en la provincia se produce después de encadenar varias semanas de movilizaciones previas y concentraciones de advertencia en las calles.