Uno de cada cinco trabajadores con horarios rotativos recurre a fármacos hipnóticos para poder dormir
Los empleados con turno de noche tienen un 30% más de riesgo de sufrir accidentes laborales y un 40% más de sufrir depresión.
En la actualidad, casi una cuarta parte del total de los empleados en el Estado español trabaja en regímenes de turnos rotativos o nocturnos. Profesionales del sector sanitario, transportistas y operarios de fábricas, entre otros colectivos, asumen de forma cotidiana unos horarios cambiantes que impactan de manera directa en su salud fisiológica, en sus condiciones de seguridad laboral y en sus posibilidades de conciliación social y familiar. Esta estructuración del tiempo es, según los expertos médicos, uno de los principales determinantes de la falta crónica de sueño en la población activa, constatándose que menos del 3% de los trabajadores nocturnos consigue ajustar con éxito sus ritmos circadianos a la actividad laboral.
Según datos del informe "La turnicidad y el cuidado del sueño: un reto común entre salud pública y salud laboral" de la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo (AEEMT), ante la imposibilidad biológica de adaptar el cuerpo a estos desajustes horarios, el 20% de los empleados afectados por la turnicidad recurre de forma habitual a la utilización de medicamentos hipnóticos para inducir el sueño, mientras que un 25% de este mismo colectivo utiliza el tabaco como una sustancia estimulante para mantenerse despierto durante sus jornadas. El doctor Juan Carlos Rueda, presidente de la AEEMT, ha advertido en declaraciones a El Periódico que esta problemática constituye "una realidad creciente e inevitable en la sociedad actual".
Las consecuencias de estos horarios sobre el organismo humano trascienden el cansancio inmediato. Diversas investigaciones médicas señalan una incidencia notablemente mayor de enfermedades cardiovasculares, patologías metabólicas e incluso procesos oncológicos, siendo el turno fijo de noche el que presenta los peores indicadores de salud general. En el plano de la salud mental, la deficiente calidad del descanso actúa como un detonante de trastornos como la ansiedad, el estrés, la depresión, el agotamiento crónico o 'burnout' e, incluso, la ideación suicida. De hecho, los datos recopilados por la AEEMT revelan que los trabajadores sometidos a turnos fluctuantes presentan un 40% más de riesgo de padecer depresión en comparación con aquellos que disponen de un horario regular.
Este escenario influye de forma directa en los niveles de siniestralidad laboral y en la productividad de las empresas. El riesgo de sufrir un accidente de trabajo se incrementa en un 30% durante el turno nocturno respecto al turno diurno, una probabilidad que se agudiza de forma alarmante tras encadenar tres noches consecutivas de actividad.