El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha confirmado este martes desde Tel Aviv que el Ejército israelí está intensificando significativamente sus masacres en Líbano, una campaña que ha asesinado a más de 3.200 personas y dejado alrededor de 9.700 heridos desde principios de marzo. El anuncio se realizó durante una reunión de urgencia celebrada en el cuartel militar de Kirya, en la que participaron el ministro de Defensa, Israel Katz, y el jefe de las Fuerzas Armadas, Eyal Zamir. Para asistir a esta cita, Netanyahu recortó antes de lo previsto su comparecencia en una vista judicial programada para la misma jornada, alegando "obligaciones diplomáticas urgentes y compromisos de seguridad nacional insoslayables".

Según un comunicado oficial difundido por la Oficina del Primer Ministro, el jefe del Ejecutivo israelí detalló que las fuerzas de ocupación están operando con grandes contingentes de tropas sobre el terreno e invadiendo posiciones estratégicas en Líbano. Esta declaración de intenciones llega apenas un día después de que el propio mandatario genocida ordenara a sus generales "pisar el acelerador aún más" contra Hezbollah.

Separar Cisjordania

En paralelo a la escalada en el frente norte, el gobierno genocida prepara una ofensiva interna en Cisjordania que podría culminar en los próximos días con la demolición definitiva de la aldea palestina de Jan al Ahmar, situada al este de Jerusalén. Tras quince años de litigios legales, el ministro de Finanzas, el colono supremacista Bezalel Smotrich, ordenó la expulsión en un plazo breve de este enclave habitado por unas 300 personas que carecen de servicios básicos como agua corriente o red eléctrica. El objetivo estratégico subyacente de esta demolición, según denuncian diversas organizaciones civiles, es partir Cisjordania en dos bloques inconexos y facilitar la unión vial y territorial de Jerusalén con la colonia de Maale Adumin.

Colonia sionista cerca de Jerusalén. Foto: economist.com
Colonia sionista cerca de Jerusalén. Foto: economist.com

De acuerdo con datos publicados por la organización Peace Now, desde octubre de 2023 las autoridades israelíes han facilitado la creación de 93 asentamientos y 207 puestos de avanzada. La ONG B’Tselem ha documentado el desplazamiento forzoso de al menos 59 comunidades palestinas en las Áreas C y B, afectando a más de 4.000 personas que denuncian un incremento diario de la violencia por parte de colonos. Los analistas coinciden en que el desmantelamiento de Jan al Ahmar responde a un plan integral y coherente diseñado para ejecutar la anexión de facto de la Zona C, que abarca toda la franja comprendida entre Jerusalén Este y el estratégico valle del río Jordán.