Ane Ibarzabal, portavoz del Consejo Socialista de Euskal Herria (EHKS), tomó la palabra ayer para responder a las declaraciones del consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria, tras los sucesos del aeropuerto de Loiu. EHKS compareció junto a varios miembros, entre ellos Lino Figueroa y Patxi Calleiras, integrantes de la Global Sumud Flotilla, quienes fueron detenidos y torturados por Israel, siendo el segundo de ellos arrestado nuevamente más tarde en Loiu. Ibarzabal denunció la violencia ejercida contra los miembros de la flotilla y les expresó su solidaridad en nombre del Kontseilu Sozialista. A su juicio, "la Ertzaintza les dio un recibimiento que ha causado vergüenza en todo el mundo" y que solo por ello pidió perdón el Consejero, que ha acabado justificando los hechos hablando de "provocaciones" y "agresiones".

Además, consideran vergonzoso que se utilice la excusa de ETA: "Queremos preguntar al Gobierno Vasco ¿cuál es la necesidad de aludir a una organización que hace casi una década que no existe, en respuesta a los porrazos dados anteayer? No pasa inadvertido para ellos que "sacó a relucir el nuevo mantra: el de la izquierda radical. En ausencia de ETA así es como justifica la constante actitud violenta policial".

"El rastro de sangre que dejan las actuaciones de la Ertzaintza puede seguirse hasta la puerta del departamento de seguridad”

Bajo el citado mantra y de forma indirecta, Zupiria ha vuelto a cargar en contra del Movimiento Socialista, ya que hace tiempo que el consejero sostiene que "ciertos sectores", refiriéndose a ellos entre otros, "sostienen una campaña en contra de la Ertzaintza". En cambio, los miembros del Kontseilu Sozialista sostienen lo contrario: "No existe ninguna campaña contra la Ertzaintza, lo que hay es represión: en Gasteiz nos pegaron por hacer una acampada empleando la desobediencia civil. En Azpeitia, 43 personas han sido procesadas por una pintada de 10 centímetros en una papelera", y añaden: "Cualquier disidencia es considerada violenta. Pero todos hemos visto que a Iker Arana y Aritz Ibarra les dispararon, a Amaia Zabarte le dieron una patada en la cabeza y a Xuhar Pazos le arrebataron un ojo".

La necesidad de que los movimientos populares aborden dos grandes cuestiones

Ibarzabal ha añadido: "Entendemos que los movimientos populares y políticos que sufrimos la represión de la Ertzaintza debemos abordar lo antes posible dos cuestiones".

Por un lado consideran que hay que hacer frente a la "cruda impunidad policial". "Como hemos dicho, el Gobierno Vasco, el PNV y los medios de comunicación de su entorno, bajo una gigantesca campaña de victimismo, admiten a la Ertzaintza todo tipo de comportamientos" y denuncian que los representantes institucionales "difunden reiteradamente relatos que se basan en mentiras para crear un marco de impunidad". También tienen claro que "los debates sobre el modelo policial cumplen una función de legitimación de la institución policial".

Y por otro, consideran que lo que está en juego en la CAV es el derecho a la protesta y a la organización. "Nos corresponde apoyar esto porque Euskal Herria es una nación con una gran actividad social y política" y añaden "ese es el modelo de comunidad que el PNV quiere eliminar, y esa es una joya que tenemos los agentes revolucionarios".