Condenan a 13 años de prisión a Daniela Klette tras tres décadas en la clandestinidad
Durante el juicio, la exmilitante de la Facción del Ejército Rojo reivindicó la legitimidad de la lucha y denunció la naturaleza política de su proceso judicial, tras dos años en prisión provisional.
Un tribunal penal de Alemania ha condenado a la exmiembro de la organización Facción del Ejército Rojo (RAF), Daniela Klette, a una pena de 13 años de prisión. El fallo de la Audiencia Provincial de Verden se produce después de que la procesada pasara más de tres décadas en la clandestinidad, una larga huida que finalizó el 26 de febrero del año pasado con su detención en el distrito de Kreuzberg, en Berlín. El proceso judicial, durante el cual mostró su apoyo a la resistencia palestina, le imputa la comisión de 13 asaltos armados contra furgones blindados de transporte de dinero y oficinas de recaudación de supermercados, delitos de carácter económico que, según la fiscalía, Klette perpetró presuntamente "para financiar su vida en la ilegalidad junto a los también sospechosos Burkhard Garweg y Ernst-Volker Staub, quienes continúan en paradero desconocido y bajo busca y captura por las autoridades".

En la fase final del proceso, celebrada el pasado 12 de mayo, la acusada pronunció un extenso alegato de clausura redactado inicialmente a mano, cuyo contenido íntegro ha sido difundido por el periódico alemán Junge Welt. Durante su comparecencia en el estrado de Verden, Klette rechazó la lectura estrictamente delictiva de sus actos realizada por la Audiencia, asegurando que tanto la investigación policial como el propio juicio penal "tienen una marcada motivación política encaminada a imponer la sumisión institucional y a deslegitimar históricamente la resistencia de la izquierda radical alemana".
Klette aprovechó su intervención para expresar su agradecimiento público a las redes de apoyo y solidaridad que la han acompañado mediante cartas y concentraciones frente a los centros penitenciarios durante sus más de dos años de reclusión provisional, dedicando también unas palabras a su abogado defensor, Ulrich von Klinggräff, ausente en las últimas sesiones por motivos de salud.
"Las transformaciones sociales profundas se topan inevitablemente con la violencia del Estado"
El testimonio de Klette ante el tribunal sirvió como un repaso histórico de su proceso de politización, el cual situó a mediados de los años setenta en Alemania Occidental en un contexto de "fuerte rechazo a las dinámicas de exclusión del capitalismo, el racismo contra los trabajadores migrantes y las estructuras de poder tradicionales". En su argumentación, la exmilitante rememoró episodios clave de la época, como las protestas internacionales contra la intervención militar de Estados Unidos en Vietnam, la muerte del estudiante Benno Ohnesorg a manos de la policía en 1967 y el fallecimiento en prisión del miembro de la RAF Holger Meins durante una huelga de hambre en 1974, factores que la llevaron a la convicción de que "las transformaciones sociales profundas se topan inevitablemente con la violencia del Estado".
Basándose en estos antecedentes, Klette defendió firmemente ante el tribunal el derecho de los perseguidos políticos a construir y mantener una existencia en la clandestinidad para evadir la represión gubernamental, reafirmando que "los problemas estructurales de la sociedad actual siguen sin tener solución dentro del modelo económico vigente".


Klette mostró su apoyo al pueblo palestino durante el juicio, 2025. "Parad las expulsiones, bombardeos y el hambre" Fotos: @Gredtoo (X)