Taiwán aprueba 240 millones para la compra de armas a EEUU
El parlamento autoriza la partida para misiles y cohetes HIMARS pese a que Trump supedita el paquete de 14.000 millones a la relocalización de la industria de semiconductores.
El Parlamento de Taiwán ha aprobado este viernes una partida presupuestaria adicional de 8.810 millones de nuevos dólares taiwaneses, equivalentes a unos 240 millones de euros, de cara al ejercicio de 2026. Esta cuantía económica está destinada formalmente a la adquisición de equipamiento militar de procedencia estadounidense, una medida que sale adelante a pesar de las recurrentes y enérgicas advertencias emitidas por el Gobierno de la China continental. Según las informaciones publicadas por el diario Taipei Times y de las que se ha hecho eco la agencia EFE, las autoridades taiwanesas prevén adquirir mediante estos fondos sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes HIMARS, misiles antitanque Javelin y misiles TOW 2B, entre otros suministros militares.
Esta compra se produce después de que, el pasado mes de marzo, los diputados de la cámara legislativa otorgaran el visto bueno in extremis a la moción que autoriza al Ejecutivo a comprar cuatro paquetes de armas por un valor global cercano a los 9.000 millones de euros. Dicha aprobación supuso la consecución de una de las principales aspiraciones políticas del presidente de la isla, Lai Ching-te, quien tuvo que hacer frente a las reticencias iniciales del partido opositor Kuomintang, formación que cuenta con la mayoría parlamentaria.
14.000 millones bloqueados
No obstante, los esfuerzos financieros de Taipéi coinciden con un escenario de profunda incertidumbre debido al reciente e importante cambio de postura adoptado por la Casa Blanca. El pasado 16 de mayo, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión del respaldo armamentístico a Taiwán, subordinando de forma explícita el apoyo militar a los intereses comerciales y estratégicos de su administración. Durante una entrevista concedida a la cadena de televisión Fox News tras finalizar una cumbre bilateral en Pekín con el presidente chino Xi Jinping, Trump cuestionó la viabilidad de una intervención armada estadounidense en el estrecho de Taiwán basándose en "criterios de distancia geográfica". El mandatario norteamericano, además, arremetió directamente contra el desarrollo tecnológico de la isla, acusando formalmente a las autoridades taiwanesas de haber "robado" la industria de semiconductores a los Estados Unidos.
Esta estrategia de carácter transaccional mantiene paralizado el flujo militar hacia la isla. Trump reconoció ante el periodista Bret Baier que mantiene en suspenso la ratificación definitiva de una venta récord de armas autorizada a finales de 2025, cuyo valor oscila entre los 11.000 y los 14.000 millones de dólares, con el propósito expreso de emplearla como una herramienta de presión económica y política ante Pekín. El presidente estadounidense justificó la retención del paquete al afirmar que busca "evitar un conflicto bélico a gran distancia" y exigió, de forma paralela, la relocalización forzosa de las fábricas de microchips avanzadas en territorio estadounidense. Esta medida impacta directamente sobre la corporación taiwanesa TSMC, que concentra más del 90% de la producción global de los componentes del sector tecnológico e industrial del planeta.