Economía de guerra: preparación legal y discursiva
Occidente reescribe su marco legal para un rearme sin límites burocráticos y prepara a sus poblaciones legal y psicológicamente para asumir un conflicto a gran escala.
La nueva Estrategia de Defensa Nacional estadounidense (NDS 2026) lo formula sin eufemismos: "la fábrica puede ser tan significativa como el campo de batalla". La frase condensa un cambio doctrinal y normativo que en menos de un lustro ha transformado los marcos legales, presupuestarios e ideológicos de Estados Unidos, la Unión Europea y los principales aliados. La preparación para la guerra ha dejado de ser un escenario sectorial para convertirse en una prioridad imperante en el centro imperialista, la cual se materializa en presupuestos, regulación, comunicación pública y reclutamiento entre otros.
Presupuestos extraordinarios y blindaje legal
El presupuesto del Departamento de Defensa estadounidense para el año fiscal 2026 alcanza 961.600 millones de dólares. La promulgación de la One Big Beautiful Bill Act (OBBBA) añadió 150.000 millones adicionales dirigidos a construcción naval (29.000M), defensa antimisiles (25.000M), municiones (25.000M), inteligencia artificial y sistemas no tripulados (16.000M) y disuasión nuclear (15.000M), lo que llevó el gasto por encima del billón de dólares por primera vez en la historia. La cuenta combinada de Adquisiciones y RDT&E alcanza 384.300 millones, el 40% del presupuesto total del DoD. El I+D militar concentra el 60,8% de toda la autoridad presupuestaria de investigación del gobierno federal, y opera con una tasa marginal efectiva de tributación del −30,3%: es decir, recibe subsidios netos.
En la Unión Europea, el plan ReArm Europe / Readiness 2030 anunciado en marzo de 2025 prevé 800.000 millones de euros movilizables en la próxima década. Su pilar principal es el instrumento SAFE (Seguridad y Acción para Europa), adoptado en mayo de 2025: hasta 150.000 millones en préstamos respaldados por el presupuesto comunitario, con horizontes de amortización de hasta 45 años. Las primeras adjudicaciones de 2026 beneficiaron a Polonia (43.700M), Rumanía (16.700M), Francia (16.200M), Hungría (16.200M) e Italia (~15.000M). El segundo pilar, la Cláusula de Escape Nacional del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, exime el gasto adicional en defensa de los umbrales de déficit penalizables, creando un espacio fiscal artificial estimado en hasta 650.000 millones de euros. El Banco Europeo de Inversiones desmanteló entre 2024 y 2025 las restricciones estatutarias que le impedían financiar tecnologías militares, cuadruplicando su exposición al sector (de 1.200 a 4.500 millones). El Marco Financiero Plurianual 2028–2034 propone asignar 130.700 millones de euros exclusivamente a Defensa y Espacio, entre 6 y 10 veces más que el ciclo 2021–2027.

Rearme sin límites burocráticos
A 5 de febrero de 2026, expiró el tratado New START sin sucesor. Es la primera vez desde 1972 que no existe ningún techo convencional al arsenal nuclear estratégico estadounidense y ruso. El régimen de control de armas se ha desmantelado por capas en menos de una década, demostrando que la validez de los tratados internacionales es prácticamente simbólica ante la presencia de la necesidad material. Esteo se ha confirmado, entre otros, con la salida estadounidense del JCPOA con Irán (mayo 2018), del Tratado INF de fuerzas nucleares intermedias (agosto 2019), del Tratado de Cielos Abiertos (noviembre 2020) y suspensión del CFE de fuerzas convencionales en Europa (noviembre–diciembre 2023). En paralelo, el gasto global anual en armas nucleares alcanzó los 100.200 millones de dólares en 2024, un 11% más que el año anterior (ICAN). Los contratos privados activos del sector nuclear suman 463.000 millones.
En febrero de 2025, la administración Trump designó como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) a siete cárteles latinoamericanos —Sinaloa, CJNG, del Noreste, del Golfo, La Nueva Familia Michoacana, Cárteles Unidos y el venezolano Tren de Aragua—, lo que habilita jurídicamente potenciales operaciones militares directas en territorio mexicano o caribeño. En marzo de 2025, USAID y la red de medios públicos USAGM (Voice of America incluida) fueron desmantelados. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) gestiona más de 16.000 entidades sancionadas (un 50% más que en 2017), con aproximadamente 21.000 designaciones contra Rusia post-2022 y unos 300.000 millones de dólares en reservas rusas congeladas.
Militarización de la juventud europea
Nueve de los 27 Estados miembros de la UE mantenían en 2025 alguna forma de servicio militar obligatorio (Grecia, Chipre, Austria, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania y Suecia); Croacia se sumará en 2026 (Statista, noviembre de 2025). Letonia reintrodujo el servicio en 2024; Dinamarca lo extendió a las mujeres en julio de 2025. Alemania aprobó en agosto de 2025 una ley que reabre el servicio militar voluntario y plantea reclutar 20.000 voluntarios anuales desde 2026, revirtiendo la suspensión de 2011 (los jóvenes de 18 años deberán registrarse). Francia anunció en noviembre de 2025 un servicio voluntario de 10 meses, con 3.000 jóvenes previstos para el verano de 2026. Polonia planea pasar de 216.100 a 300.000 efectivos militares para 2035 y ha introducido instrucción militar obligatoria en institutos para alumnos de 14 a 16 años.
Propaganda institucional: el ciudadano como soldado en potencia
El 26 de marzo de 2025, la Comisión Europea presentó la Preparedness Union Strategy, basada en el "Informe Niinistö" (2024). Recomendó a cada uno de los 450 millones de ciudadanos de la UE preparar un kit de supervivencia de 72 horas con agua embotellada, alimentos no perecederos, linterna, radio, medicamentos, documentos identificativos en bolsa estanca y efectivo. La comisaria de Preparación y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, publicó un vídeo personal mostrando el contenido recomendado. La Comisión planteó además un Día Nacional de Preparación y simulacros transfronterizos periódicos. La medida normaliza discursivamente la posibilidad de un conflicto a gran escala como horizonte cotidiano.
Conceptos como "autonomía estratégica", "preparación", "resiliencia" y "doble uso" han desplazado en los documentos oficiales europeos a expresiones como "dividendo de la paz" o "desarme". El Defence Readiness Omnibus ha redirigido fondos previamente blindados de Política de Cohesión, Horizonte Europa, Programa Europa Digital y Connecting Europe Facility hacia tecnologías "de doble uso", con ahorros corporativos estimados —por eliminación de barreras regulatorias— entre 42.500 y 51.300 millones de euros en la década 2026–2036. La Estrategia Industrial de Defensa Europea (EDIS) fija para 2030 que el comercio intraeuropeo de defensa represente el 35% del mercado y que el 50% de las adquisiciones nacionales se realice a proveedores europeos. No se trata únicamente de comprar más armas, sino de reescribir el marco legal, presupuestario, comunicativo y educativo para que la economía de guerra deje de aparecer como excepción y se asiente como horizonte permanente.