El profesorado catalán rechaza el preacuerdo de Educación con un 65% de votos en contra
Más de 60.000 docentes participan en una consulta histórica que ha desbordado a las direcciones sindicales mayoritarias y reactiva el escenario de huelga.
El conflicto laboral en la enseñanza pública de Catalunya ha dado un giro tras conocerse los resultados de la consulta telemática a la que estaba convocado el personal docente. El "No" al preacuerdo presentado por el Departamento de Educación ha ganado de forma contundente con el 65,1% de los votos, en un proceso que ha registrado una movilización masiva. Más de 60.000 docentes han participado en esta votación, lo que representa una participación total del 61,11% del censo a través del correo corporativo XTEC. Este resultado supone un duro revés para las direcciones de los sindicatos mayoritarios, USTEC y Profesores de Secundaria (ASPEPC-SPS), que habían firmado el principio de acuerdo, y 'da la razón' a organizaciones como CGT, Intersindical y COS, que habían mantenido las movilizaciones y hecho campaña activa por el rechazo del documento.
La consulta planteaba una disyuntiva directa al profesorado, obligándoles a elegir entre la aceptación del texto firmado el pasado 29 de mayo o el rechazo del mismo, asumiendo entonces el compromiso explícito de secundar las huelgas que fueran necesarias hasta el final del curso actual. Con este veredicto, las bases docentes han dejado claro que las concesiones de la administración son insuficientes para cerrar el largo ciclo de protestas que arrastra el sector. El preacuerdo ahora rechazado se alcanzó tras una intensa jornada de negociación de doce horas que se desencadenó después de que delegados de varios sindicatos se encerraran en la sede del Departamento, dejando al margen un pacto previo que el Gobierno catalán ya había firmado en marzo de forma bilateral con la minoría sindical de CCOO y UGT.

Contenido del preacuerdo rechazado
El pacto que ha sido rechazado por las bases tenía un marcado carácter económico y detallaba una propuesta de incremento salarial acumulado hasta el año 2029. En concreto, estipulaba una subida de 384,77 euros mensuales para la etapa de Primaria y de 389,50 euros para Secundaria que, al sumarse a las actualizaciones retributivas estatales previstas para los funcionarios públicos, elevaba el incremento neto a 599,50 euros y 633,58 euros mensuales respectivamente. Asimismo, el documento contemplaba la recuperación en un plazo de cinco años de los fondos perdidos por la supresión de la antigüedad durante los recortes del año 2012, junto a la convocatoria de 5.000 plazas de cátedra en dos años, dotaciones de apoyo para la escuela inclusiva y la apertura de mesas de seguimiento sobre climatización, infraestructuras y currículum.
Sin embargo, el núcleo del descontento que ha provocado la victoria del "No" radica en que el documento dejaba muy abiertas y sin concretar las principales reivindicaciones estructurales del profesorado. Sindicatos como la CGT, la Intersindical y la COS alertaron "desde el primer momento" de que los compromisos del Departamento estaban planteados "a demasiados años vista, careciendo de medidas inmediatas y de calendarios detallados". Las demandas históricas de las plantillas que han quedado desatendidas incluyen la reducción efectiva de las ratios en las aulas, el aumento estructural de personal con criterios transparentes, la reducción real de la excesiva burocracia, mejoras específicas para el personal de atención educativa (PAE) y una inversión blindada para la escuela inclusiva. Al ser calificado como un acuerdo meramente salarial que no garantizaba cambios suficientes en las condiciones de trabajo cotidianas de los centros, las bases han optado por la confrontación.
Reactivación indefinida del conflicto
Esta decisión del profesorado altera por completo el panorama de movilizaciones que ha vivido Cataluña a lo largo de la semana. Mientras que USTEC y Profesores de Secundaria habían desconvocado las huelgas territoriales previstas de lunes a jueves a la espera del resultado, la CGT y la Intersindical mantuvieron la presión en la calle. Tras el rotundo éxito del "No", la convocatoria de huelga prevista para este viernes cobra una fuerza renovada, y la comunidad educativa se prepara para un final de curso marcado por la reactivación indefinida del conflicto.