La Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de Vigo ha condenado a un trabajador de la empresa Servicios de Mediación Inmobiliaria DIO Express S.L. como autor de los delitos de coacción y daños. El fallo judicial, emitido por el magistrado del antiguo Juzgado de Instrucción número 8 de Vigo, considera acreditado que el matón actuó con el propósito manifiesto de "perturbar la paz residencial de la inquilina", Diana Pereira, quien padece una leve diversidad funcional, para forzarla de forma intimidatoria a abandonar la vivienda al margen de los cauces legales ordinarios. Esta resolución judicial constituye el segundo juicio penal del que se tiene registro en Galiza contra empresas fascistas dedicadas a la denominada "desokupación" exprés.

De acuerdo con los hechos declarados probados en la sentencia, la afectada mantenía serias desavenencias con los propietarios del inmueble donde reside en régimen de alquiler desde al menos el mes de abril de 2024. Según declaraciones de la propia denunciante recopiladas por el medio de comunicación El Salto a las puertas de la sede judicial, el conflicto se originó cuando la hija del propietario se negó a reparar deficiencias estructurales de la vivienda, como cristales rotos y persianas dañadas, así como a reponer electrodomésticos básicos para el sustento diario de la inquilina y de su hija menor de edad. Ante el enconamiento de la disputa, y bajo el argumento de los arrendadores de que se habían producido impagos en las mensualidades, extremo que la afectada desmiente por completo, la propiedad decidió contratar los servicios privados de la fascista DIO Express.

El relato judicial detalla que el pasado 18 de febrero de 2025, dos operarios de la citada empresa acudieron al domicilio de Pereira para ejecutar una maniobra de presión. Durante la intervención, el matón ahora condenado procedió a pintar con aerosol verde la palabra "okupa" a lo largo de la puerta de madera del piso, taponando de forma deliberada la mirilla óptica e inutilizando por completo el bombín de la cerradura de acceso mediante la aplicación de pegamento rápido. Desde el Sindicato de Inquilinas de Vigo han calificado la acción de intolerable, subrayando que las coacciones se ejecutaron mientras la mujer se encontraba en su sexto mes de gestación.