El Parlamento portugués tumba la reforma laboral del Gobierno
La iniciativa, que provocó dos huelgas generales en seis meses, no superó el primer trámite parlamentario tras el rechazo sorpresa de la ultraderecha.
La Asamblea de la República de Portugal rechazó este viernes la propuesta de reforma de la ley laboral impulsada por el Ejecutivo conservador del primer ministro Luís Montenegro. La sorpresa parlamentaria estuvo determinada por el voto en contra de la formación de ultraderecha Chega, cuyas intensas negociaciones de última hora con el Gobierno central no llegaron a fructificar. Tras solicitar un receso de media hora en el hemiciclo en un intento por alcanzar un compromiso que permitiera la admisión a trámite del proyecto, el pacto naufragó, lo que llevó a la bancada fascista dirigida por André Ventura a alinear su postura con los partidos de la oposición izquierdista para bloquear de forma definitiva el inicio de la discusión legislativa de la reforma.
La reforma reducía drásticamente los derechos de los asalariados y facilitaba el despido por causa justificada al recortar las garantías procesales. A su vez, la normativa promovía una ampliación del uso de los contratos temporales entre la población joven bajo el argumento de la “falta de experiencia previa”, recuperando el controvertido "banco de horas individual". Este último mecanismo permitiría extender las jornadas laborales hasta las 50 horas semanales y exigir un total de 150 horas adicionales al año sin que los empresarios se vieran obligados a abonar recargos por horas extraordinarias.
Sin embargo, la iniciativa legislativa se topó con una férrea resistencia social y política. Los sindicatos mayoritarios del país habían mostrado su rechazo absoluto en los meses previos mediante la convocatoria de dos huelgas generales en el último medio año, una movilización masiva que no se registraba con tal alcance en Portugal desde hacía doce años.