Londres gastará 5.800 millones de euros más en armamento
El Ministerio de Defensa británico presenta un plan multimillonario a cuatro años para drones y sistemas autónomos militares en vísperas de la cumbre de la OTAN.
El Gobierno del Reino Unido anunció oficialmente este lunes, desde Londres, una dotación económica superior a los 5.000 millones de libras, que equivalen a unos 5.795 millones de euros, destinada al desarrollo e incorporación de drones y sistemas autónomos avanzados. Esta inyección financiera se enmarca dentro de un nuevo Plan de Inversión militar diseñado específicamente para, según el Gobierno, “adaptar las capacidades operativas del país a las exigencias de los conflictos contemporáneos”. A través de un comunicado emitido por el Ministerio de Defensa británico, se especificó que el primer ministro en funciones, Keir Starmer, detallará formalmente durante el día de hoy los pormenores de esta estrategia a cuatro años, la cual contempla, entre otras medidas de calado, la sustitución progresiva de al menos seis buques de guerra de la Royal Navy por unidades de nueva generación tecnológica. De acuerdo con la nota ministerial, el Ejecutivo sostiene que esta profunda reestructuración responde directamente a la “rápida evolución de la guerra moderna” y al “empleo masivo y determinante de plataformas aéreas y marítimas no tripuladas en escenarios recientes”.
El primer ministro en funciones, Keir Starmer, defendió la ‘idoneidad’ del gasto militar afirmando públicamente que la medida permitirá al Estado contar con “capacidades avanzadas para disuadir las amenazas cambiantes” y, de manera simultánea, “reforzar la seguridad del Reino Unido”. En la misma línea, el ministro de Defensa, Dan Jarvis, enfatizó el compromiso institucional de “dotar a las Fuerzas Armadas de lo que necesitan para servir con valentía y eficacia” dentro de un entorno internacional que calificó de cada vez más “complejo y peligroso”. La presentación de este ambicioso despliegue tecnológico se produce de forma inmediata antes de la celebración de la próxima cumbre de la OTAN, programada para los días 7 y 8 de julio en Turquía.
A pesar de la magnitud de las cifras presentadas por el Ejecutivo de Londres, el plan estratégico ha nacido rodeado de controversia y ha despertado severas críticas entre altos mandos militares y diputados de diversas formaciones políticas de la oposición, quienes consideran que la dotación presupuestaria “resulta insuficiente para acometer una modernización integral y real de la estructura de defensa británica”.
Además, este anuncio coincide con un periodo de profunda inestabilidad y reconfiguración interna dentro del gobernante Partido Laborista, después de que el propio Starmer comunicase formalmente la semana pasada su intención de dimitir tras perder la confianza política de su grupo parlamentario. Esta situación ha obligado a la apertura inmediata de un proceso electoral interno para la sucesión en la jefatura del partido y del Gobierno, un proceso en el cual el exalcalde de Mánchester, Andy Burnham, se perfila actualmente como el principal favorito para asumir las riendas del Ejecutivo del país.