La Policía griega asesina a tiros a un joven de 20 años
El joven, desarmado, recibió 13 disparos por la espalda, dos de ellos en la cabeza, tras una persecución por “haberse saltado un control policial”; se han convocado varias movilizaciones bajo el lema “la sangre corre, la rebelión llama”.
En la localidad de Argos (Grecia), la actuación de la Policía ha desatado una profunda crisis social e institucional tras confirmarse el asesinato de un joven de 20 años el pasado miércoles 8 de julio, víctima de una descarga de 13 disparos por la espalda efectuados por miembros de la Unidad de Prevención y Supresión de la Delincuencia (OPKE). Según los informes emitidos por la portavocía de la policía local el incidente comenzó cuando “el conductor del vehículo ignoró las señales de detención obligatoria en un control de carretera”.
Tras una persecución, la víctima abandonó el automóvil para continuar su huida a pie, momento en el cual los funcionarios policiales abrieron fuego de manera indiscriminada con sus armas reglamentarias. Dos de los proyectiles impactaron directamente en la región craneal de la víctima, quien fue trasladada de urgencia a un centro hospitalario en estado crítico, donde finalmente falleció por la gravedad de las heridas pocas horas después.

La gravedad del suceso se intensificó cuando los especialistas forenses confirmaron de forma oficial, tras los peritajes balísticos en la escena, que el objeto localizado junto al cuerpo del fallecido no era un arma de fuego real, sino una réplica de pistola de aire comprimido. Ante la evidencia de que el joven se encontraba desarmado y escapando de espaldas, la Fiscalía ordenó el arresto inmediato de los dos agentes de la OPKE implicados en el tiroteo. Ambos permanecen bajo custodia judicial mientras se instruye el proceso penal para determinar su responsabilidad en un “presunto delito de homicidio”.
Paralelamente, la Jefatura de Policía ha decretado la apertura de un expediente disciplinario interno “de carácter urgente” destinado a auditar la intervención, aunque diversas organizaciones de derechos humanos miran con escepticismo estas medidas institucionales debido a los precedentes de casos anteriores vinculados a disparos policiales que concluyeron sin sanciones definitivas, lo que a su juicio alimenta una preocupante percepción de impunidad.
El asesinato ha provocado una inmediata y masiva respuesta social en diferentes puntos del país, reactivando las protestas en las calles bajo el lema “la sangre corre, la rebelión llama” para denunciar el asesinato perpetrado por uniformados del Estado. Las movilizaciones de protesta comenzaron el viernes en la Plaza Georgiou de Patras a las 19:00 horas y en la Plaza del Correo de Larisa a las 21:00 horas, extendiéndose hasta el sábado 11 de julio a las 20:00 horas con una multitudinaria concentración en la emblemática Plaza Syntagma de Atenas.