La entrada media para comprar un piso supera los 170.000 euros en Donostia y Madrid
En ninguna capital de provincia bastan 30.000 euros para acceder a una hipoteca de un piso de 90 metros, consolidando la entrada como la principal barrera de acceso a la vivienda en propiedad.
La adquisición de una vivienda en propiedad en las capitales del Estado español se ha convertido en una meta inalcanzable para gran parte de la población debido a la exigencia de un elevado ahorro previo. Según un exhaustivo estudio publicado este jueves por el portal inmobiliario Pisos.com, el dinero necesario para afrontar la entrada de un piso y los costes asociados de la operación supera de media los 170.000 euros en las capitales de provincia más caras. El informe, que analiza los precios de oferta registrados en mayo de este año para una vivienda tipo de 90 metros cuadrados, revela además una realidad restrictiva en todo el territorio estatal, constatando que en ninguna capital de provincia, ni siquiera en las más asequibles, es suficiente contar con un colchón de 30.000 euros para convertirse en propietario.
La investigación detalla que las entidades financieras españolas suelen exigir un ahorro inicial equivalente al 30% del valor total de la transacción para conceder un préstamo hipotecario, del cual un 20% se destina a la entrada del inmueble y el 10% restante sufraga los impuestos, la notaría y el registro. Bajo estos parámetros, Donostia (Gipuzkoa) y Madrid se posicionan como las ciudades más prohibitivas para los compradores. En la capital guipuzcoana, donde un piso de 90 metros cuadrados cuesta de media 594.957 euros, se requiere disponer de 178.487 euros ahorrados antes de solicitar financiación. Una situación muy similar se vive en Madrid, donde el precio medio de la vivienda se sitúa en 576.622 euros, obligando a los interesados a aportar un capital inicial de 172.987 euros.
La barrera de los 100.000 euros de aportación inicial también ha sido ampliamente superada en otras cuatro capitales caracterizadas por su panoráma turístico masivo, siendo estas Palma, Barcelona, Málaga y Bilbo. En la capital balear, el precio medio de compra se sitúa en 483.580 euros, lo que exige un ahorro previo de 145.074 euros, mientras que en la ciudad condal la media de venta alcanza los 467.869 euros, traduciéndose en una entrada necesaria de 140.361 euros. Por su parte, en Málaga y Bilbo la entrada media ronda los 106.500 euros sobre un valor de mercado que promedia los 355.000 euros. Esta tendencia al alza se extiende a otras grandes urbes, como València, donde se exigen 85.690 euros de ahorros para un piso de 285.534 euros, y Sevilla, que se sitúa cerca del umbral de las dieciséis capitales que demandan más de 70.000 euros, requiriendo exactamente 70.770 euros de aportación para una vivienda media de 235.899 euros.
En el extremo opuesto de la tabla, el estudio identifica a Jaén como la capital de provincia más barata para acceder a la compra de una vivienda, aunque incluso allí la cantidad mínima exigida asciende a 34.320 euros. Las únicas otras cuatro capitales donde es posible adquirir un inmueble con menos de 40.000 euros ahorrados son Zamora con 35.244 euros, Cáceres con 39.374 euros, Ciudad Real con 39.525 euros y Ávila con 39.702 euros. Si el comprador dispusiera de 50.000 euros, el abanico de opciones se ampliaría a 21 capitales, pero seguirían quedando excluidas plazas intermedias como Soria con 51.843 euros, Guadalajara con 52.592 euros, Uviéu con 55.273 euros, Segovia con 56.579 euros, Zaragoza con 58.650 euros y Granada con 69.175 euros.