La plaza Número Dos de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Valladolid juzgará mañana a cinco fascistas acusados por la agresión cometida contra dos jóvenes antifascistas en el céntrico local de ocio nocturno Desierto Rojo. El proceso judicial se desarrollará finalmente bajo la tipificación de un delito de lesiones leves, después de que la magistrada instructora del caso descartara la existencia de un delito de odio en los hechos investigados. Los acontecimientos que se juzgan se remontan a la madrugada del 27 de agosto de 2024 en la capital vallisoletana, y el detonante de la disputa fue la vestimenta de una de las víctimas, quien portaba una camiseta con la inscripción “siempre antifascista”.

Conforme a los datos recabados en la causa, la agresión se desencadenó cuando el joven que vestía la prenda se acercó a la barra del establecimiento para realizar un pedido sin mediar palabra previa con ninguna persona. En ese momento, uno de los acusados comenzó a increparlo de manera irónica, aludiendo a que su camiseta era “muy bonita”, para inmediatamente después comenzar a propinarle puñetazos. Al percatarse de que su compañero se encontraba caído en el suelo, el segundo joven intervino en su defensa, instante en el que otros acompañantes del agresor principal se encararon con él e intentaron golpearlo también. Según denunció públicamente en su momento el Partido Comunista de los Trabajadores de España (PCTE), organización en la que militaba una de las víctimas, la agresión física se trasladó posteriormente al exterior del establecimiento hostelero, donde prosiguieron los golpes antes de que los atacantes huyeran del lugar.

Días después de la agresión, se llevó a cabo la detención de los primeros tres implicados y se identificó con posterioridad a otros jóvenes vinculados a organizaciones nazis. El atestado policial incorporado a las diligencias de investigación determinó que los investigados formaban parte de la peña fascista ‘Valladolid 1984’, conocida por sus ataques en entornos deportivos. A pesar de estos antecedentes ideológicos, tras concluir el periodo de instrucción que se ha extendido durante casi dos años, la magistrada instructora resolvió mantener el procedimiento exclusivamente contra cinco de los identificados, al “no apreciar indicios penales suficientes para sostener la acusación por delito de odio”.

Al haber quedado el caso encuadrado en la categoría de delito leve, el mismo órgano instructor será el encargado de enjuiciar los hechos y dictar la sentencia correspondiente, según confirmaron fuentes del gabinete de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

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Miembros de Valladolid 1984 atacan a miembros de Indar Gorri en octubre de 2022.