El Gobierno de Ucrania atraviesa un periodo de aguda inestabilidad e intensas pugnas internas que ha culminado la noche del martes en Kiev con una decisión drástica por parte del presidente Volodímir Zelensky, la destitución del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, el general Oleksandr Sirski, y el nombramiento en su lugar del alto cargo militar Mijailo Drapaty. La medida, anunciada de forma oficial por la Presidencia ucraniana, busca contener la escalada de fricciones en el alto mando tras seis días consecutivos de protestas en las calles de la capital y de otras ciudades del país, desatadas tras la salida previa del ministro de Defensa, Mijailo Fedorov.

El detonante de la actual pugna política se remonta al pasado 12 de julio, cuando la destitución de la primera ministra Julia Sviridenko provocó la caída en bloque de todo el Gobierno. Tras la aprobación parlamentaria del nuevo jefe del Ejecutivo, Sergii Koretskyi, la reestructuración ministerial derivó el 15 de julio en el anuncio de que Fedorov dejaría la cartera de Defensa, la cual pasó a ser ocupada de manera interina por Yevhen Khamara. La salida de Fedorov, de 35 años y referente de la modernización tecnológica y el desarrollo de drones en el ejército, desencadenó dimisiones públicas entre su equipo y acusaciones directas. En su primera comparecencia el 16 de julio, el propio Fedorov señaló públicamente a Sirski como el “principal obstáculo” para su gestión, evidenciando las profundas discrepancias sobre cómo afrontar la guerra entre el sector gubernamental y la cúpula militar más veterana.

En un esfuerzo por neutralizar el incendio institucional y reconducir las tensiones en el seno de la administración, Zelensky volvió a recibir a Fedorov este mismo martes en Kiev. Según transmitió el presidente, se le ha ofrecido “un cargo de alta responsabilidad encaminado a aglutinar las capacidades tecnológicas del país”, si bien la reestructuración del Gabinete se mantiene firme. En el comunicado oficial emitido para informar sobre el relevo en la cúpula del ejército, Zelensky procuró proyectar unidad ante la opinión pública al afirmar que “el deseo de todos es uno: la victoria sobre el enemigo y el logro de condiciones en el frente y en la presión sobre Rusia que permitan forzarla a la paz”. 

Sobre el terreno, sin embargo, Rusia continúa avanzando posiciones en el flanco este, en Donetsk, lenta pero constantemente, capturando pueblos y aldeas pequeñas casi a diario. A principios de mes, Moscú comunicó la toma de Kostyantynivka, un emplazamiento de gran valor estratégico.