El canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, firmaron este martes en Berlín un acuerdo bilateral para el suministro de gas natural y petróleo, acompañado del compromiso para la creación de un consejo económico conjunto. La iniciativa busca profundizar las relaciones comerciales e industriales entre Alemania y la república del Cáucaso Sur. Durante el encuentro en la capital germana, Merz destacó que Azerbaiyán “constituye uno de los pocos países de la región con un excedente significativo de recursos energéticos, lo que lo convierte en un socio interesante para contribuir a garantizar el abastecimiento del país europeo y avanzar en la diversificación de sus fuentes tras el inicio de la guerra en Ucrania”.

El gas natural azerí comenzó a llegar directamente a Alemania y Austria a comienzos de 2026, en el marco de los acuerdos vigentes que contemplan entregas anuales de 1.500 millones de metros cúbicos. Durante su comparecencia en Berlín, Aliyev aseguró que su país dispone de capacidad para suministrar volúmenes superiores en el futuro, aunque advirtió que para ello “resultará imprescindible la construcción de infraestructura adicional de gasoductos”. En el ámbito petrolero, los datos aportados por Farid Shukurlu, investigador asociado del Research Institute for European and American Studies, indican que en los cinco meses posteriores al primer envío de crudo azerí a Alemania, Bakú exportó 360.300 toneladas de petróleo crudo y derivados por un valor aproximado de 196 millones de euros, consolidando a Azerbaiyán como una potencial ruta de tránsito para el petróleo kazajo y el gas turcomano con destino a Europa.

La UE y el ‘Corredor Medio’

Más allá del sector hidrocarburífero, la relación bilateral atraviesa un proceso de transformación industrial y logística. Según datos del Centro de Análisis CASPIA, el comercio entre ambos países alcanzó en 2025 aproximadamente 1.700 millones de euros, impulsado por la exportación germana de maquinaria, equipos industriales y sistemas de transporte. El director de dicha institución, Orkhan Yolchuyev, señaló que Azerbaiyán “deja de ser percibido gradualmente por Alemania solo como un proveedor de energía y se está convirtiendo cada vez más en parte de una nueva arquitectura industrial y logística euroasiática”. En la actualidad, más de 250 empresas alemanas operan en territorio azerí en sectores como la manufactura, la construcción, la energía renovable y la logística avanzada.

Este acercamiento se articula en gran medida a través del denominado Corredor Medio, la ruta de transporte transcontinental que conecta Asia Central y China con Europa atravesando el mar Caspio, Azerbaiyán, Georgia y Turquía. La interrupción de las cadenas de suministro tradicionales a raíz del conflicto en Ucrania ha otorgado prioridad estratégica a este trayecto, en cuyo centro se sitúan la ampliación del puerto de Bakú y la Zona Económica Libre de Alat.

El giro estratégico de Alemania se encuadra en un movimiento geopolítico más amplio de la Unión Europea hacia el Cáucaso Sur y Asia Central, orientado a respaldar el proceso de paz entre Armenia y Azerbaiyán. Este impulso ha quedado reflejado en recientes contactos de alto nivel, entre los que figuran las declaraciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sobre la relevancia de la alianza con Bakú, los viajes de trabajo del presidente del Consejo Europeo, António Costa, y de la alta representante de la diplomacia europea, Kaja Kallas, en mayo, así como las reuniones bilaterales mantenidas por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el presidente eslovaco, Peter Pellegrini.