La ciudad portuaria yemení de Hudeida, ubicada a orillas del mar Rojo y bajo el control del movimiento Ansaroláh, ha sido escenario este viernes de una serie de intensos ataques aéreos. Según confirmaron testigos presenciales a Al Jazeera, múltiples explosiones sacudieron la zona portuaria, provocando densas columnas de humo visibles desde varios puntos de la localidad. Los bombardeos coinciden en el tiempo con el bloqueo naval anunciado este lunes.

La cadena de televisión Al Masirah, órgano de difusión oficial de los ‘hutíes’, atribuyó los bombardeos a Arabia Saudí, dirigidos contra diversos puntos estratégicos de la provincia. De acuerdo con el medio de comunicación, las bombas no solo impactaron en las inmediaciones del enclave portuario y la ciudad de Hudeida, sino que también alcanzaron instalaciones pertenecientes a la Corporación de Telecomunicaciones y la isla de Kamaran, situada a unos 60 kilómetros al noroeste del municipio costero. Hasta el momento, los portavoces del movimiento no han precisado el balance de víctimas o el alcance material de los daños, mientras que el Gobierno de Arabia Saudí no ha emitido ninguna valoración ni confirmación oficial respecto a su implicación en los bombardeos.

Paralelamente a las explosiones en territorio yemení, la Autoridad General de Transportes de Arabia Saudí informó a través de un comunicado oficial de que la embarcación NCC MASA, propiedad de una empresa de dicho país, sufrió “daños de carácter menor” en su casco tras ser alcanzada durante su travesía por el mar Rojo. Este incidente supone la segunda agresión registrada esta semana contra buques vinculados a Riad, tras otra acción coordinada el pasado miércoles.

El puerto de Hudeida constituye la principal puerta de entrada para las importaciones y la ayuda humanitaria destinadas a la población yemení, lo que incrementa su carácter de objetivo militar clave. En los últimos dos años, las infraestructuras de Hudeida han sufrido reiterados bombardeos por parte de Israel, así como intervenciones de Estados Unidos y el Reino Unido.