La Universidad de Ciencias Médicas de La Habana celebró el 25 de julio el acto central de graduación de su más reciente promoción académica, en la que un total de 1.899 profesionales de la salud obtuvieron sus títulos universitarios. La consecución de esta meta educativa y asistencial por parte de las 11 facultades de la institución se produce en medio del criminal bloqueo impuesto por el Gobierno de Estados Unidos contra la isla, un contexto en el que el país caribeño mantiene la formación de recursos humanos de alto nivel técnico y científico para el sector sanitario.

La ceremonia contó con un marcado carácter internacional tras graduar a más de 580 estudiantes procedentes de 73 países que compartieron aulas y centros asistenciales con los alumnos locales durante su periodo formativo. Entre los graduados destacan 53 médicos de origen palestino que culminaron su carrera en las aulas cubanas. El embajador del Estado de Palestina en Cuba, Ammar Zorba, asistió a la jornada académica y, a través de la representación diplomática de su país, expresó un reconocimiento explícito al Gobierno cubano, a su liderazgo histórico, al Partido, al claustro docente y al pueblo de la isla por “su contribución a la educación de los jóvenes palestinos y por su firme vocación humanista”.

Foto: @TereFelipe (X)
Foto: @TereFelipe (X)

El acto de graduación estuvo dedicado de manera oficial al “Centenario del Natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz”. Entre las especialidades tituladas en esta jornada se encuentran médicos, estomatólogos, licenciados en Enfermería y especialistas en Tecnologías de la Salud, quienes se incorporarán a los servicios asistenciales de Cuba y de sus respectivos países de origen.

Durante la toma del juramento profesional, la nueva promoción de sanitarios se comprometió solemnemente a “respetar la dignidad y la autonomía de los pacientes, actuar sin ningún tipo de discriminación, preservar la confidencialidad médica y ejercer su labor con rigor científico, pensamiento crítico y ética”. Asimismo, los graduados ratificaron su voluntad de “mantener el principio de servicio social e internacionalista frente a las estrecheces impuestas por las medidas de presión de Washington”.