Un solo caza Eurofighter equivale a cinco hidroaviones antiincendios de gran capacidad
Mientras el gobierno del ‘no a la guerra’ compra 45 Eurofighters en su plan de rearme de 60.000 millones, la flota pública de hidroaviones solo ha incorporado siete unidades en los últimos años.
La virulencia de los grandes incendios forestales que afectan durante este verano de 2026 a diversas provincias del centro peninsular, como Ávila, Madrid y Toledo, ha reabierto el debate sobre la suficiencia y la distribución de los recursos públicos destinados a la prevención y extinción de incendios frente a las partidas invertidas en el plan de rearme. Mientras que las competencias operativas y el personal de bomberos dependen de las comunidades autónomas, la cobertura aérea de gran capacidad para situaciones de emergencia recae en el Gobierno central, a través del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
En la actualidad, el dispositivo estatal cuenta con 14 aviones anfibios Canadair operativos de propiedad pública y una treinta de helicópteros cuyos servicios se gestionan mediante licitaciones anuales con empresas privadas. En los últimos cinco años, el Ejecutivo ha adquirido siete nuevos hidroaviones para reforzar esta flota.
Por si esto fuera poco, España mantiene fuera de servicio o con capacidad muy limitada cerca de una decena de helicópteros Kamov Ka-32 desde 2024 porque el Gobierno español cumple con las directrices políticas de la Unión Europea que prohíben importar las piezas de recambio y a traer especialistas desde Rusia. Estas aeronaves de fabricación soviética son consideradas a día de hoy las más baratas y eficientes para labores antiincendios.
Sin embargo, esta cifra contrasta con las inversiones aprobadas para el Ministerio de Defensa desde el inicio de la guerra de Ucrania en gasto militar. Mediante programas plurianuales que superan los 60.000 millones de euros, el Estado español ha comprometido la compra de 45 cazas Eurofighter, 100 helicópteros militares NH-90, 348 vehículos blindados Dragón 8x8, cuatro fragatas F-110 y cuatro submarinos S-80.
Diversos análisis comparativos del presupuesto público ponen de manifiesto la diferencia de coste entre el equipamiento militar y los medios técnicos de protección civil. Un único caza Eurofighter, valorado en aproximadamente 150 millones de euros, equivale económicamente a unos cinco aviones anfibios Canadair CL-515. Del mismo modo, el presupuesto total destinado al programa del submarino S-80, que supera los 6.000 millones de euros, permitiría financiar más de un centenar de hidroaviones de última generación o más de un millar de aeronaves de menor tamaño dedicadas a la prevención y extinción de incendios en todo el territorio estatal.
A esta escasez de medios aéreos propios se suma la situación laboral del personal en tierra. La columna vertebral de la lucha contra el fuego la integran cerca de 50.000 bomberos y unos 30.000 efectivos de refuerzo forestal, de los cuales una parte sustancial es despedida cuando termina la temporada de verano. Representantes sindicales de comunidades como Madrid o Catalunya denuncian salarios que rondan los 1.300 euros mensuales, elevados niveles de subcontratación, deficiencias en los equipos de protección individual y falta de mantenimiento en los parques de bomberos.