Uber despedirá al 10% de su plantilla pese a registrar 10.000 millones en beneficios
En total, más de 3.300 trabajadores de todo el mundo perderán su empleo; el anuncio ha hecho subir un 2% la acciones de la multinacional, que busca automatizarse mediante la adopción de ‘robotaxis’ autónomos.
La multinacional estadounidense de movilidad y reparto Uber ha anunciado este miércoles una drástica reducción de su fuerza laboral a escala global que afectará al 10% de su plantilla corporativa, lo que supone despedir a más de 3.300 trabajadores. La medida fue comunicada formalmente a la plantilla mediante un memorando interno firmado por el director ejecutivo de la firma, Dara Khosrowshahi, texto que posteriormente fue compartido de forma pública en el portal web corporativo de la compañía con sede en San Francisco. La reacción del mercado financiero al anuncio fue inmediata y favorable para la dirección de la empresa, registrando un repunte de alrededor del 2% en las acciones de Uber durante las operaciones previas a la apertura de la Bolsa de Nueva York.
En su mensaje dirigido a los trabajadores de todo el mundo, Khosrowshahi quiso enfatizar la naturaleza “puramente estructural del recorte”, desligando la medida del rendimiento individual del personal afectado. “Esta no fue una decisión que tomamos a la ligera, ya que tendrá un impacto real en nuestros compañeros y amigos que han trabajado arduamente para Uber. Es importante aclarar que estos cambios se refieren a nuestra organización y prioridades, no a las contribuciones de nadie a Uber, las cuales siempre valoraremos”, sostuvo el máximo ejecutivo de la plataforma en el comunicado oficial. La dirección de la multinacional fundamenta este despido masivo en la “necesidad urgente de simplificar sus procesos internos, eliminar capas burocráticas innecesarias, agilizar los equipos de trabajo y rediseñar por completo su estrategia global de ubicación de personal”.
El aspecto más relevante de esta decisión reside en el marcado contraste entre el tijeretazo laboral y la envidiable salud financiera que atraviesa la corporación. Uber ejecutará estos 3.300 despidos en un momento de bonanza económica sin precedentes, tras haber alcanzado unos beneficios récord de 10.000 millones de dólares durante el ejercicio fiscal 2025. Esta abrumadora cifra de ganancias demuestra que la medida no responde a una crisis de liquidez ni a pérdidas operativas, sino a la voluntad de maximizar el margen de beneficio.
La dirección de la empresa insiste en que los ahorros netos generados por los despidos “no se destinarán simplemente a engrosar las reservas de caja, los cambios que estamos haciendo hoy están diseñados para hacer dos cosas: hacer que Uber sea más simple y rápido, y crear más capacidad para invertir en nuestro futuro”, subrayó Khosrowshahi en su memorando. La meta prioritaria de este trasvase de capital es acelerar el desarrollo y despliegue de lo que la compañía califica como su “futuro autónomo”, un modelo de negocio fuertemente apoyado en la conducción automatizada, los vehículos sin conductor y los algoritmos avanzados de inteligencia artificial.
Tras más de una década marcada por contrataciones masivas y presupuestos expansivos enfocados exclusivamente en captar cuota de mercado, las grandes plataformas de Silicon Valley han redirigido su estrategia hacia la rentabilidad neta. Diversas firmas del sector han venido batiendo récords de ingresos y beneficios reduciendo al mismo tiempo sus plantillas.
La plataforma ha cerrado alianzas estratégicas con diversos desarrolladores de tecnología de conducción autónoma para integrar ‘robotaxis’ en su red de viajes, con la firme convicción de que la paulatina sustitución de “costes operativos” (empleados) permitirá elevar drásticamente los márgenes a largo plazo.