37 mujeres asesinadas por violencia de género en lo que va de 2026: el peor verano desde 2023
El verano concentró al menos nueve asesinatos en junio y julio, con un repunte de casos en los que la mujer convivía con el agresor o se encontraba en fase de ruptura; en el 64% de los casos no existía denuncia previa.
El verano de 2026 pasará a la historia negra de la violencia machista en España.A 14 de septiembre, el Ministerio de Igualdad y la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género han confirmado 37 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que va de año, una cifra que convierte a estos meses en el periodo con más víctimas mortales desde 2023, cuando se registraron 45 en todo el ejercicio. El último caso confirmado es el de una mujer de 88 años, presuntamente asesinada por su cónyuge el 11 de septiembre en San Sebastián de los Reyes (Madrid). No había denuncias previas, como en la mayoría de los casos de este año. Desde el inicio del registro oficial en 2003, el total acumulado asciende ya a 1.378 mujeres asesinadas.
Este verano ha sido especialmente cruel. A finales de junio se contabilizaban 25 mujeres asesinadas. Julio cerró con 7 asesinatos, el mes más letal hasta esa fecha en 2026. A principios de agosto, la cifra acumulada alcanzaba las 35 víctimas, incluyendo el caso de Llanes (Asturies), donde un guardia civil apartado del servicio asesinó a su expareja, también agente, dentro del cuartel. En junio y julio juntos se produjeron al menos nueve asesinatos. De ellos, en siete casos la víctima convivía con el agresor, en cuatro se encontraban en fase de ruptura y solo en uno existía denuncia previa. Dos agresores se suicidaron y tres lo intentaron, y varios menores quedaron huérfanos. El número de menores huérfanos por violencia de género en 2026 superaba los 20 a finales de julio, y el acumulado histórico desde 2013 supera ya los 530.
La concentración de casos fue tal que el Ministerio de Igualdad, junto con Interior, Justicia y las comunidades autónomas, convocó “comités de crisis” para analizar lo que los medios bautizaron como un “verano negro”. Pero las reuniones de urgencia no han frenado la sangría: en lo que va de año, el 64% de las víctimas no había presentado denuncia alguna, lo que significa que el sistema de protección —el VioGén, los juzgados, los servicios sociales— no está detectando a las mujeres en riesgo antes de que sea demasiado tarde. El Sistema VioGén mantenía a finales de julio más de 104.000 casos activos. De ellos, 14 eran de riesgo extremo y más de 1.100 de riesgo alto. Es decir, había más de un centenar de mujeres en peligro grave y el sistema no fue capaz de evitar que muchas de ellas acabaran asesinadas a manos de sus parejas o exparejas. Andalucía concentró el mayor número de víctimas en los primeros meses, seguido del País Valencià, Madrid y Catalunya.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, y la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Carmen Martínez Perza, han reiterado su habitual condena ante cada nuevo caso y han llamado a “reforzar la detección temprana”, la implicación de los entornos de las víctimas y los recursos de protección. Pero las palabras se las lleva el viento: la mayoría de las mujeres asesinadas nunca llegaron a denunciar, muchas veces por miedo, por dependencia económica, por falta de apoyo o porque el propio sistema les falló antes, porque el hecho de que la mayoría de las víctimas no hubiera denunciado no significa que no hubiera señales. Los recursos existen formalmente, como el 016, pero de nada sirven si las mujeres no se sienten respaldadas para usarlos o si las instituciones que deberían protegerlas llegan tarde.