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La protesta estudiantil logra que Ayuso cancele su asistencia a la apertura del curso en la UAM

La Organización Estudiantil Socialista denuncia el aumento de securitización en los campus y una asfixia económica prolongada que sitúa la inversión madrileña en el 0,4% del PIB, muy lejos del marco legal.

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Fotograma: OES Madrid

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha tenido que suspender su asistencia al acto oficial de inauguración del curso académico en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), programado para este miércoles. La mandataria madrileña tenía previsto copresidir la apertura formal junto a la rectora de la institución, Amaia Mendikoetxea, en una ceremonia cuyo acceso quedó limitado únicamente al profesorado y al alumnado de doctorado, dejando fuera a la mayoría de estudiantes y trabajdores de la universidad. La convocatoria de protestas en el campus por parte de diversas organizaciones estudiantiles y de trabajadores logró que, a última hora, Ayuso cancelase la visita enviando en su representación a la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo.

Las movilizaciones se desarrollaron a partir de las 11:30 horas en la Plaza Mayor del campus de Cantoblanco, donde centenares de manifestantes se concentraron para expresar su rechazo a la política educativa del Gobierno autonómico del PP. Entre los grupos convocantes figuraban la Organización Estudiantil Socialista junto a otros sindicatos y plataformas del sector público. Desde las organizaciones de la protesta calificaron la ausencia de Díaz Ayuso como una “gran victoria”, asegurando que la presidenta evitó acudir para “no enfrentarse a la contestación de la comunidad universitaria”. Por su parte, la Consejería de Educación remitió la sustitución a la agenda pública difundida la tarde del martes, sin ofrecer explicaciones adicionales sobre los motivos de la ausencia.

La protesta responde al malestar del sector educativo hacia el modelo de gestión autonómico, al que acusan de someter a los campus públicos a una asfixia económica continuada. A través de un comunicado conjunto difundido en redes sociales, los manifestantes denunciaron la falta estructural de plazas, las elevadas tasas académicas en comparación con la inversión por estudiante y las elevadas cargas lectivas que soporta el personal docente. Asimismo, los colectivos alertaron sobre el incremento de las medidas de seguridad y control en los recintos universitarios, al tiempo que criticaron que la falta de recursos públicos obligue a las instituciones a recurrir a la financiación privada, subordinando la oferta académica a intereses corporativos.

Esta nueva jornada de movilización se produce meses después de la firma del acuerdo de financiación plurianual alcanzado en marzo entre el Gobierno regional y los rectores madrileños. Aunque la Administración autonómica defendió que el pacto movilizará 14.800 millones de euros hasta el año 2031, las plataformas en defensa de la universidad pública sostienen que la inyección real resulta insuficiente. Según datos de estas organizaciones, la inversión madrileña apenas alcanza el 0,4% del PIB regional, una cifra que sitúa a la Comunidad de Madrid por debajo de la media estatal del 0,7% y muy distante del objetivo del 1% fijado por la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), manteniendo al sistema madrileño como el único del Estado que aún no ha recuperado los niveles presupuestarios previos a 2008.