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La ofensiva saudí en Yemen acerca el choque directo con Irán

Riad lanza más de 100 aviones de combate contra Ansarrollah tras cuatro años de tregua y despliega la alianza de La Meca con Pakistán y Turquía.

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Foto: vía Tehran Times
Foto: vía Tehran Times

Yemen se ha convertido en el epicentro de una escalada bélica que amenaza con arrastrar a la República Islámica de Irán y al Reino de Arabia Saudí a una guerra directa, abriéndole otro frente a Teherán mientras la su guerra con EEUU e Israel sigue latente. El lunes, más de 100 aviones de guerra saudíes bombardearon posiciones del Movimiento Ansarrollah y el Consejo Político Supremo en Yemen (‘hutíes’), permitiendo a las fuerzas de la República de Yemen, el gobierno yemení reconocido por Occidente y sus aliados en la región, recuperar gran parte del territorio costero del mar Rojo que Ansarrollah, apoyado por asesores militares iraníes, habían tomado el mes pasado.

La ofensiva pone fin a cuatro años de tregua entre Riad y los hutíes y ha activado la Alianza de La Meca, el pacto de defensa conjunta firmado en agosto por Arabia Saudí, Pakistán y Turquía. En una reunión de emergencia celebrada el lunes en Riad, los tres países acordaron “proporcionar las fuerzas y capacidades militares acordadas y desplegarlas rápidamente en Arabia Saudí”. El ministro de Defensa paquistaní, Khawaja Asif, confirmó en declaraciones recogidas por Al Jazeera que las fuerzas de Pakistán y Turquía “están desempeñando un papel de apoyo”, con labores de “reconocimiento y ese tipo de cosas”, mientras que “el combate lo lleva a cabo prácticamente Arabia Saudí”.

La respuesta del Consejo Político Supremo, integrante del Eje de la Resistencia, no se ha hecho esperar. Sus fuerzas han seguido atacado con drones y misiles balísticos los aeropuertos saudíes de Jizán y Najrán, causando tres heridos y daños materiales, según la Autoridad de Aviación Civil saudí. El portavoz militar de la resistencia yemení, Yahya Saree, ha advertido de que “los aeropuertos de Arabia Saudí son ahora un objetivo”, junto con las instalaciones petroleras de Aramco, y ha lanzado una advertencia a las aerolíneas internacionales: “Toda la aviación que siga operando en el espacio aéreo saudí se convierte en teatro de nuestras operaciones militares”. El aeropuerto de Abha, en la provincia de Asir, también ha sido atacado. El Ministerio de Defensa saudí, por su parte, ha confirmado que un sitio de misiles balísticos de Ansarrollah en Saná ha sido destruido, y ha bombardeado posiciones de la resistencia en Hodeida.

Importación de tácticas desde Líbano

La ofensiva saudí en Yemen ha puesto de manifiesto también una novedad táctica que está cambiando la correlación de fuerzas sobre el terreno: el uso por parte de Ansarallah de drones FPV de fibra óptica, un método que Hezbollah empezó a emplear en el sur del Líbano contra la ocupación israelí y que ahora se ha extendido al resto del Eje de Resistencia.

Estos drones se diferencian de los convencionales en que no utilizan señales de radio para ser pilotados. En su lugar, un cable de fibra óptica ultrafino, casi invisible al ojo humano, conecta el aparato con su operador, transmitiendo las imágenes y los comandos mediante señales luminosas. Esto los hace prácticamente inmunes a la interferencia de comunicaciones e imposible de localizar desde donde fueron lanzados, ya que no emiten ninguna firma electrónica. El cable puede alcanzar longitudes de entre 10 y 30 kilómetros, lo que permite al operador mantenerse a una distancia segura mientras recibe una imagen de alta resolución del objetivo en tiempo real. Estas características los convierten en un arma ideal para tender emboscadas en terrenos montañosos como los de Taiz y paisajes desérticos, donde pueden deslizarse por valles o calles, o incluso posicionarse cerca de carreteras como una especie de bomba en el arcén.

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Tehran Times: “Cada potencia invasora y cada fuerza local que la sirve ha terminado finalmente derrotada”

Diversos analistas internacionales advierten de que la escalada puede desembocar en un conflicto abierto entre Riad y Teherán. El Tehran Times, en un análisis firmado por Ali Minabi, ofrece la perspectiva iraní y sostiene que la ofensiva saudí se produce tras “una campaña de acusaciones fabricadas que alegan que Ansarallah atacó el lugar más sagrado del islam, La Meca”. Según el diario iraní, “Ansarallah respondió con manifestaciones masivas que reunieron a millones de personas” y lanzó “una amplia campaña militar, apoderándose del equipo de unidades militares enteras”. “Bab al-Mandab quedó dentro del alcance de sus misiles y, en poco tiempo, todo el mar Rojo se convirtió efectivamente en parte del campo de batalla”, añade. El texto subraya que “Ansarallah era plenamente consciente de hacia dónde se dirigía esto y esperaba cientos, incluso miles, de ataques aéreos estadounidenses, atlánticos y saudíes en respuesta a las derrotas sufridas por sus fuerzas sobre el terreno”. Según estimaciones preliminares del diario, “el número combinado de ataques aéreos y misiles lanzados contra Yemen por los estadounidenses y sus aliados desde marzo de 2015 rivaliza con la escala de la campaña de Normandía contra Alemania durante la Segunda Guerra Mundial”. El análisis concluye que “cada potencia invasora y cada fuerza local que la sirve ha terminado finalmente derrotada” y que “ni Portugal, ni el Imperio Otomano, ni Gran Bretaña en la cima de su poder escaparon a la derrota a manos de los yemeníes”.

Ali Alfoneh, del Arab Gulf States Institute de Washington, señala que Teherán cree tener “pocas opciones” salvo seguir apoyando a sus aliados “incluso a riesgo de una guerra directa con Arabia Saudí”. Andreas Krieg, del King’s College de Londres, sostiene que, cuanto más se incrusten los militares iraníes en las operaciones hutíes y más capaz sea la inteligencia saudí de identificar y golpear esas redes, “más difícil se vuelve mantener la guerra saudí-hutí separada del enfrentamiento saudí-iraní. Ese es probablemente el riesgo de escalada más grave en las próximas semanas”. Dave Des Roches, exfuncionario del Pentágono, cree que “Irán no arriesgará sus capacidades militares centrales”, como los drones y misiles de largo alcance capaces de golpear Israel, en apoyo a sus aliados yemeníes. Barbara Slavin, del Stimson Centre, añade que tanto Irán como Arabia Saudí preferirían que “esto siga siendo una lucha indirecta con los yemeníes de ambos lados de la división política pagando el precio”.

Occidente sube su apuesta y el petróleo bate récords

El escenario se complica con la creciente internacionalización del conflicto. EEUU ha enviado un equipo de más de 100 asesores militares a Riad, Reino Unido ha acordado proporcionar reabastecimiento aéreo a los aviones saudíes, y Francia ha desplegado unidades de defensa antiaérea para repeler los ataques yemeníes contra la infraestructura petrolera saudí. Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos han puesto fin a su disputa por el apoyo a facciones yemeníes rivales. El secretario general de la ONU, António Guterres, ha hecho un llamamiento a “poner fin al conflicto, volver a la diplomacia y restablecer los derechos de navegación conforme al derecho internacional”. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen , ha condenado las operaciones de la resistencia yemení por “desestabilizar la región, encender más violencia y socavar la seguridad energética global”. El GCC ha calificado los ataques contra los aeropuertos saudíes de “enfoque hostil inaceptable. La ONU ha advertido de que más de 130.000 personas se han desplazado internamente en Yemen desde agosto, 3.700 han huido a Yibuti desde el 10 de septiembre, y la OMS ha registrado 959 muertos y 4.207 heridos entre el 6 de agosto y el 2 de octubre. Los casos de cólera se han triplicado en tres semanas. El precio del crudo Brent ha caído ligeramente hasta 99,57 dólares, mientras el CEO de Vitol , Russell Hardy, ha advertido de que un cierre de los flujos de crudo de Oriente Medio podría empujar el barril a 200 dólares. El gasóleo en Reino Unido ha alcanzado un récord histórico de casi dos libras por litro. A mediados de septiembre, Arabia Saudí decidió suspender sus envíos de petróleo a Europa.