Iberdrola gana 5.816 millones hasta septiembre y reparte 1.835 millones en dividendos
La eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán eleva un 9,6% su beneficio reportado exprimiendo las tarifas eléctricas mientras su deuda financiera neta asciende a 56.984 millones y destina el 62% de sus inversiones a redes reguladas.
Iberdrola obtuvo un beneficio neto reportado de 5.816 millones de euros entre enero y septiembre, un 9,6% más que en el mismo periodo del año anterior, según los datos remitidos a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El resultado bruto de explotación (ebitda) alcanzó los 11.890 millones, un 7,5% más. Al mismo tiempo, la deuda financiera neta del grupo que preside Ignacio Sánchez Galán aumentó hasta los 56.984 millones de euros, frente a los 51.755 millones a cierre del año pasado. La compañía justifica el incremento de la deuda por las inversiones realizadas y la compra de minoritarios en su filial brasileña Neoenergia, que ascendió a 1.109 millones. El beneficio neto ajustado, que excluye la plusvalía de 953 millones por la desinversión en México, subió un 8,8% hasta los 5.140,5 millones, una muestra de la ingeniería financiera con la que la empresa presenta sus cuentas.
El incremento del 14,9% en el ebitda del negocio de Redes, hasta los 6.430 millones, se sustenta en la mayor base de activos regulados y en unas tarifas más altas, especialmente en EEUU y Brasil. La empresa reconoce que las mayores ventas de electricidad, “debido a una demanda superior a la esperada”, se han traducido en un incremento de los “costes de aprovisionamiento”, que ha compensado con la mayor contribución de las instalaciones de bombeo y la producción. Iberdrola destina el 62% de sus inversiones, 6.277 millones, a unas redes cuyo rendimiento está garantizado por el Estado a través de las tarifas que pagan los hogares y las pequeñas empresas, lo que asegura un flujo de beneficios de riesgo empresarial cercano a cero.
El consejo de administración ha acordado un dividendo a cuenta de 0,275 euros por acción, un 8,7% más, lo que supone un desembolso máximo de 1.835 millones de euros. La energética, que presume de una capitalización bursátil de 142.000 millones que la convierte en la primera del mundo por capitalización, mantiene una deuda de casi 57.000 millones mientras reparte miles de millones entre sus accionistas. El grupo ha invertido 10.087 millones en lo que va de año, un 13% más, incluyendo la compra del 80% de la finlandesa Caruna por 2.000 millones y la adquisición del negocio de comercialización de luz Contigo Energía en el Estado español, con más de 100.000 clientes.
La eléctrica elevó sus previsiones de beneficio para 2026 a unos 6.900 millones, lo que consolida un modelo de negocio basado en la rentabilidad garantizada de las infraestructuras y el reparto de dividendos entre los grandes accionistas.
Mientras los hogares enfrentan los asfixiantes precios de la electricidad y la inflación, Iberdrola extrae plusvalía de una demanda energética en aumento y de unas redes que operan como monopolios regulados. La empresa ha instalado 2.300 MW en lo que va de año, de los 15.000 que prevé hasta 2030, y mantiene una liquidez de 23.000 millones.