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Macron anuncia la suspensión del derecho de manifestación excepto para los sindicatos

El presidente francés suspende de facto el derecho de manifestación, incluida la de los Chalecos Amarillos del sábado, y anticipa un despliegue policial un 20% mayor. El senador Pascal Coste pide “abatir a quienes quieren abatir al Estado”.

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Imagen de archivo del presidente francés Emmanuel Macron en una desfile. Foto: Armees.com
Imagen de archivo del presidente francés Emmanuel Macron en una desfile. Foto: Armees.com

El presidente de la República francesa, Emmanuel Macron, anunció este jueves que, en los próximos días y en particular el sábado 24 de octubre, solo podrán autorizarse las manifestaciones organizadas o declaradas por organizaciones sindicales, y que las demás serán prohibidas por los prefectos “en todas partes donde sea posible”, según franceinfo. Macron formuló el anuncio oficial tras presidir un consejo de seguridad en el Elíseo con el primer ministro, los ministros competentes y los servicios de inteligencia. “Para los próximos días, y en particular el sábado, la recomendación general es que no haya manifestación”, declaró. “Cuando se trata de organizaciones sindicales, los prefectos propondrán trazados alternativos”, añadió; “cuando no se trata de organizaciones sindicales, en todas partes donde podamos, lo prohibiremos”.

El presidente justificó la medida con un “no es el momento; queremos el retorno a la calma” y afirmó que los recorridos sindicales se diseñarán para proteger “nuestros centros urbanos, en particular nuestros comercios y edificios públicos”. La medida se dirige expresamente a la jornada de movilización del sábado, convocada bajo el título “Acto II” y apoyada por Chalecos Amarillos, organizaciones estudiantiles y liceales.

Prohibiciones en cascada antes del anuncio formal

Algunas prohibiciones ya estaban en marcha antes del anuncio presidencial. La Prefectura de Policía de París autorizó la manifestación sindical entre la plaza de la Bastilla y la plaza de la Nación, con salida a las 14:00 y un recorrido de unos dos kilómetros, propuesto por la CGT y firmado, según la prefectura, por la intersindical (FO, CFDT, CGT y FSU) además de organizaciones liceales y estudiantiles, según franceinfo.

En cambio, el trayecto Bastilla–Ópera impulsado por el colectivo estudiantil Interfac IDF y varios Chalecos Amarillos ha sido prohibido por la prefectura invocando los disturbios y por “razones de orden público”. En Lyon, la prefectura del Ródano prohibió “toda manifestación” en la ciudad para el sábado 24; también se han registrado prohibiciones en Marsella, Niza, Rouen y Toulon.

En Orleans se ha anunciado una marcha antifascista convocada frente al congreso de Agrupación Nacional, donde se esperan 10.000 asistentes, por lo que podría haber más restricciones y otra capa añadida de protestas y disturbios.

París mantenía desde este 21 de octubre su tercera noche consecutiva de toque de queda, de 23:00 a 06:00, prohibiciones de concentraciones no declaradas en zonas sensibles como el Elíseo, Matignon, la Asamblea Nacional, el Senado, el Louvre y los Campos Elíseos, según RFI. El Ayuntamiento de París anunció medidas preventivas que incluyen la retirada de espacios públicos de cualquier elemento que pueda causar daños y pidió a residentes y comerciantes que retiren contenedores de basura, bicicletas o muebles de exterior. El Ejecutivo baraja también apagones parciales de redes sociales y censura selectiva de contenido publicado en internet.

A pesar de todo, la declaración presidencial plantea un problema jurídico subrayado por Franceinfo: en Francia, la libertad de reunión y manifestación está teóricamente protegida en la Constitución, y las prohibiciones corresponden en principio a los prefectos vía decretos motivados, no al presidente de la República. La fórmula de Macron introduce además un criterio de “legitimidad” que, según el medio, los juristas y organizaciones críticas consideran ajeno al régimen de declaración previa, porque el derecho francés no condiciona la manifestación a que la convoque un sindicato.

Recurso de urgencia y denuncias

La Asociación de Defensa de las Libertades Constitucionales (Adelico) y el Sindicato de la Magistratura presentaron la noche del 22 de octubre un recurso de urgencia (référé-liberté) ante el Consejo de Estado contra las declaraciones de Macron. Los Chalecos Amarillos rechazaron el recorrido autorizado Bastilla–Nación: Benjamin Ball, integrante de la coordinación del movimiento, afirmó que “no tenemos mandato de la coordinación de los Chalecos Amarillos para aceptar este recorrido y por tanto no lo firmaremos”, aunque anunció su presencia en Bastilla desde las 12:00 y una rueda de prensa, de acuerdo con Le Figaro. Azelma Sigaux, representante del movimiento, denunció que el trazado sindical no refleja la voluntad de los Chalecos Amarillos ni de las organizaciones estudiantiles y liceales, que habían pedido ir de Bastilla a la Ópera. La izquierda expresó su enfado tras la reunión en Matignon con los partidos.

Un senador de Los Republicanos pide “abatir a quienes quieren abatir al Estado”

Un día antes del anuncio de Macron, el senador de Los Republicanos por Corrèze Pascal Coste declaró lo siguiente en el Senado, durante el debate sobre las movilizaciones y la respuesta del Estado: “El Estado tiene una prerrogativa: abatir a quienes quieren abatirlo” (“L’État a une prérogative, celle d’abattre ceux qui veulent l’abattre”). Sectores de la izquierda y las redes respondieron con indignación, calificando la frase de “llamamiento al asesinato” y exigieron su condena inmediata por parte del presidente del Senado, Gérard Larcher, y del ministro del Interior, Laurent Nuñez; ninguno la condenó de inmediato. El marco jurídico francés condiciona el uso de la fuerza letal por el Estado, en teoría, a “la necesidad, la proporcionalidad y la legalidad”, y no contempla ninguna “prerrogativa” general de “abatir” a quienes se enfrentan al Estado. En cambio, un senador lo ha dicho abiertamente en la cámara alta sin consecuencias visibles.

El Estado se blinda y Macron señala a “grupos de ultraizquierda”

El Gobierno anticipa un despliegue policial superior en un 20% al del sábado pasado en todo el país, ha suspendido permisos y vacaciones de agentes y añade que los militares ayudarán “donde sea necesario” para proteger edificios públicos como la Asamblea Nacional o infraestructuras críticas, según ha recogido la Cadena SER.

Macron ha convocado para el viernes 23 un Consejo de Defensa del que forman parte distintos ministerios, donde podrían adoptarse “decisiones adicionales”, según franceinfo y RFI. El presidente volvió a culpar de los disturbios a “grupos de ultraizquierda” a quienes acusa de “querer derrocar la República con actos políticos y sediciosos”, y distinguió esos supuestos hechos de los “actos de delincuencia” que, dijo, deben perseguirse con “la mayor dureza”.

Según cifras difundidas en la cobertura del 22 de octubre, tras los disturbios de los días 17 y 18 hubo unas 2.700 personas bajo custodia policial y 217 encarceladas en firme, según Gérald Darmanin, recoge La Dépêche. Los abogados de varios detenidos han denunciado tratos denigrantes y condiciones insalubres en las celdas. Macron anunció además que el lunes el Gobierno reunirá a organizaciones liceales y estudiantiles, docentes, sindicatos, patronal, colectividades territoriales y parlamentarios para “abordar las reivindicaciones legítimas”, en “especial las de la juventud”. Sin embargo, no está claro si el recorte generalizado de libertades políticas vaya a calmar el ambiente.