Nace la Plataforma Antirrepresiva da Coruña
La iniciativa busca dar cobertura a los procedimientos sancionadores derivados de las movilizaciones del 21 de octubre y articular una respuesta colectiva frente a la criminalización de la protesta y la defensa de los derechos políticos.
La Plataforma Antirrepresiva da Coruña se puso en marcha una semana y media después de las protestas multitudinarias contra Vox y de la represión ocurrida en la ciudad ese día. La plataforma nace para ofrecer apoyo y cobertura a las personas represaliadas por las movilizaciones del 21 de octubre, denunciar una actuación policial que dejó decenas de personas heridas y organizar una respuesta colectiva frente a la criminalización de la organización social y política en la ciudad. El contexto en el que surge está marcado, según la plataforma, por una campaña de señalamiento mediático contra los sectores antifascistas y la clase trabajadora movilizada, y por las declaraciones del delegado del Gobierno, que felicitó la actuación de la Unidad de Intervención Policial (UIP) pese a la gravedad de los hechos denunciados y anunció nuevas detenciones.
Durante las movilizaciones, según las denuncias de los manifestantes y de observatorios de derechos civiles, se produjeron actuaciones ilegales: pelotas de goma con disparos directos, gases lacrimógenos y golpes dirigidos a la cara y a la cabeza de las personas participantes. La plataforma considera que estos hechos evidencian un avance de las prácticas represivas del Estado y de un modelo policial orientado al control social y a la desmovilización política. Denuncia también el papel de los grandes medios de comunicación en la difusión de discursos que señalan y criminalizan el antifascismo, las organizaciones políticas y sociales y a la población coruñesa que se moviliza.
“Solidaridad, autoorganización y unidad política de la clase trabajadora”
La plataforma tiene como finalidad inmediata dar cobertura a los procedimientos sancionadores que puedan notificarse en las próximas semanas, apoyar a las personas encausadas y represaliadas y contribuir a afrontar los costes derivados de la represión. Su actividad no se limita a los hechos del 21 de octubre: aspira a consolidarse como un espacio de “solidaridad, autoorganización y unidad política de la clase trabajadora”. Llama a reforzar la solidaridad de clase frente al aislamiento de la represión y a garantizar el apoyo y la cobertura a las personas afectadas para preservar la continuidad de las luchas políticas y sociales. Defiende construir un frente común en favor de los derechos políticos fundamentales, las libertades colectivas y la legitimidad de la movilización social.
Contra el giro autoritario del Estado
La plataforma advierte de las consecuencias del giro autoritario del Estado, con la aplicación de normas como la Ley mordaza y el endurecimiento del Código Penal y de las actuaciones policiales, judiciales y económicas que, según denuncia, se dirigen contra las personas que se movilizan en defensa de sus derechos. Apuesta por articular una respuesta social y política amplia, cohesionada en torno al antifascismo y a la defensa de los intereses de la clase trabajadora, capaz de hacer frente al aislamiento, a la desmovilización y a los efectos de la represión. “Defender a quien lucha es defender los derechos de todas”, afirma la plataforma, que llama a la “organización colectiva y a la unidad política de la clase trabajadora en defensa de sus derechos y libertades”.