La República Federal de Alemania tendrá un nuevo gobierno tras la firma este lunes de un acuerdo de coalición entre la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el Partido Socialdemócrata (SPD) y la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU).

El pacto llega seis semanas después de las elecciones anticipadas de febrero, que se convocaron tras la caída del gobierno anterior liderado por el SPD de Olaf Scholz. La coalición busca, en sus palabras, "frenar el avance de la ultraderecha", representada por el partidoAlternativa para Alemania (AfD), que quedó en segundo lugar en los comicios.

Según anticipa Al Jazeera, el líder de la CDU, Friedrich Merz, será presentado como candidato a canciller este martes en el Parlamento. Merz aseguró que el nuevo gobierno ofrecerá una “gobernanza fuerte, bien planificada y fiable” y que asume la “obligación histórica” de liderar el país en “tiempos de profundos cambios, grandes transformaciones y gran incertidumbre”.

Entre las prioridades del Ejecutivo figuran la recuperación económica, la reforma del Estado y el fortalecimiento del papel de Alemania en Europa y en la escena internacional, según declaraciones recogidas por Al Jazeera durante el acto de firma.

La nueva coalición hereda una agenda compleja, marcada por las consecuencias económicas de la crisis industrial del país, la guerra de Ucrania y por la inestabilidad geopolítica generada por el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.

Además, Merz se ha comprometido a "frenar la migración irregular", en un gesto que busca disputar terreno político al AfD, partido que el pasado lunes presentó una demanda contra su reciente clasificación como “extremista” por parte de los servicios de inteligencia alemanes.

El líder del SPD, Lars Klingbeil, que asumirá la vicepresidencia y la cartera de Finanzas, subrayó que “el nuevo gobierno necesita más que nunca un trabajo en equipo real” para “devolver a Alemania al lugar que le corresponde”.