El aparato represivo de la Generalitat de Catalunya ha escalado su estrategia de vigilancia sobre el conflicto educativo. Según denuncian los sindicatos CGT, USTEC y La Intersindical, y recogen los medios VilaWeb y La Directa, dos agentes de paisano de los Mossos d’Esquadra se infiltraron este miércoles por la tarde en una asamblea de trabajadores del Consorcio de Educación de Barcelona y del Barcelonès. La reunión, celebrada en el Instituto Pau Claris bajo el lema Preparemos la huelga que ganaremos, tenía como objetivo organizar las próximas jornadas de protesta del sector frente a la gestión del Gobierno de Salvador Illa y la consejera de Educación, Esther Niubó.

La presencia de las agentes levantó sospechas entre las decenas de docentes y delegadas presentes al ser las únicas personas que nadie conocía ni podía acreditar su vinculación a un centro. Según relata La Directa, las policías mantuvieron una actitud pasiva, sin tomar la palabra pero siguiendo con detalle los acuerdos sobre las movilizaciones previstas. Al ser interrogadas sobre su lugar de trabajo, aseguraron pertenecer a “la plantilla de la escuela Riera Alta de Santa Coloma de Gramenet”; sin embargo, una docente de dicho centro presente en la asamblea desmintió la afirmación de inmediato. Tras responder con “evasivas” y no poder acreditar su condición de trabajadoras de la enseñanza, las agentes fueron expulsadas del recinto por la organización.

“Ataque directo a la libertad de reunión y de asociación”

Desde el sindicat CGT, la secretaria general de enseñanza, Laura Gené, calificó el hecho de “ataque directo a la libertad de reunión y de asociación” y denunció que esta actuación de la brigada de información busca identificar “qué acciones se harán, a quién se puede reprimir y quién está liderando las protestas”. Por su parte, Iolanda Segura, portavoz de USTEC, definió la infiltración como un “movimiento más para intentar desarticular la lucha del sector” y acusó al Ejecutivo catalán de “intentar vulnerar el derecho de protesta” mediante métodos que tildó de “lamentables y autoritarios”.

Esta maniobra policial se produce apenas quince días después de que se hiciera público un plan piloto para introducir agentes de paisano en los centros educativos, una medida que el profesorado rechaza al considerar que las tareas preventivas deben recaer en educadoras sociales y no en cuerpos policiales, que piden incluso poder entrar con armas de fuego en los colegios. Los sindicatos explican la presencia de espías policiales en sus asambleas con una “deriva autoritaria” del PSC, que, en palabras de Laura Gené, “se niega a hablar con los sindicatos que convocamos la huelga, pero envía a la policía a poner la oreja”. Hasta el momento, los Mossos d’Esquadra no han ofrecido ninguna explicación oficial sobre la presencia de sus agentes en la reunión docente.

Los dos agentes de los Mossos d'Esquadra sentados en un aula del instituto Pau Claris de Barcelona. Foto: La Directa