La fragata F-82 Victoria de la Armada española escoltó el viernes al portaaviones estadounidense CVN-78 USS Gerald R. Ford en su tránsito por el Estrecho de Gibraltar. Según ha informado el Estado Mayor de la Defensa (EMAD), la embarcación española se integró temporalmente en el grupo de combate de los Estados Unidos, compuesto además por los destructores USS Winston Churchill y USS Bainbridge. Esta operación de acompañamiento militar se produce en el marco del despliegue operativo del Mando Europeo de Estados Unidos (EUCOM) en el Mar Mediterráneo y el Atlántico Oriental.

El Gobierno español, a través del Mando de Operaciones (MOPS) y el Mando Operativo Marítimo (MOM), ha coordinado la participación de la fragata en esta misión de apoyo a la principal unidad de proyección de fuerza naval de Washington. Fuentes militares consultadas por Libertad Digital destacan que estas misiones tienen como objetivo "reforzar la interoperabilidad entre armadas aliadas" y fortalecer la capacidad de la Armada para operar en "escenarios reales de navegación compleja" dentro de la estructura de la OTAN.

La integración de medios militares españoles en grupos de ataque de EEUU en medio de la tensión con Irán supone una colaboración directa con los intereses estratégicos de los Estados Unidos. El despliegue del USS Gerald R. Ford, uno de los mayores portaaviones del mundo, forma parte de las actividades habituales de control y presencia militar que el bloque de países aliados desarrolla en el Mediterráneo occidental.

Esta cooperación naval estrecha se sucede mientras el Gobierno español mantiene su propaganda del “no a la guerra” mientras utiliza de forma recurrente el Fondo de Contingencia para financiar misiones en el exterior, evitando al mismo tiempo que se agoten las partidas ordinarias del Ministerio de Defensa. Según los datos oficiales, la Armada participa de forma recurrente en las escoltas de grupos de combate norteamericanos, lo que permite la coordinación en escenarios de "alta intensidad" actualmente en curso bajo el mando de la OTAN, consolidando la subordinación operativa de las fuerzas españolas a la estrategia militar de los Estados Unidos, diga lo que diga Pedro Sánchez en sus ruedas de prensa.