Sumar perdió 661.000 euros en 2024 y su patrimonio neto se hundió a -670.000 euros
91% de ingresos públicos, 806.000 euros en sueldos y 1,1 millones en servicios externos. La tesorería cayó de 457.000 a 52.000 euros y las pérdidas electorales superaron los 341.000 euros.
El documento Cuentas Anuales 2024 Movimiento Sumar, el último disponible en el portal de transparencia de la formación, muestra una situación financiera sumamente delicada para la formación liderada por Yolanda Díaz. Según el balance a 31 de diciembre de 2024, el patrimonio neto de Sumar se situó en -670.099,06 euros, frente a los -9.019,94 euros del año anterior. Esto supone un agujero patrimonial que se multiplicó por 74 en apenas doce meses. El resultado del ejercicio arrojó unas pérdidas de 661.079,12 euros, muy superiores a los 9.019,94 euros negativos de 2023.
Los ingresos de origen público ascendieron a 1.747.667,49 euros, casi el triple que en 2023 (653.199,78 euros). De esta cantidad, 1.445.786,78 euros corresponden a “subvenciones anuales para gastos de funcionamiento”, 196.440 euros a “aportaciones de grupos institucionales” y 105.440,71 euros a “imputación de subvenciones para gastos de seguridad”. Los ingresos privados sumaron 174.035,49 euros, de los cuales 53.433 euros proceden de “cuotas de afiliados” y 120.602,49 euros de “aportaciones de afiliados y cargos públicos”, es decir, de dinero público recibido indirectamente. No se especifica el número de afiliados del partido.
En el capítulo de gastos de personal, la partida de “sueldos, salarios y asimilados” alcanzó 806.363,76 euros, con unas cargas sociales de 254.568,59 euros; 1.060.932,35 euros en gasto de personal en total. Con el importe destinado a sueldos, Sumar podría contratar a un número variable de liberados: tomando el salario mínimo interprofesional de 15.876 euros brutos anuales se alcanzarían 51 puestos; con un sueldo ordinario de 35.000 euros, más parecido a un cargo liberado en una organización política, la cifra sería de 23. En conjunto, el rango estimado se sitúa entre 23 y 51 personas en nómina del partido y a jornada completa durante todo el año.
La actividad ordinaria (sin contar los procesos electorales) arrojó un resultado negativo de 319.296,49 euros, un fuerte contraste con los 303.022,74 euros positivos del previo año. Los “otros gastos de la actividad ordinaria” (fundamentalmente servicios exteriores) sumaron 1.174.352,15 euros, muy por encima de los 323.528,57 euros del año anterior. La amortización del inmovilizado fue de apenas 5.714,97 euros. Por su parte, la actividad electoral generó unos ingresos públicos de 65.047,03 euros (54.336,78 por resultados y 10.710,25 por envíos), mientras que los gastos electorales alcanzaron 406.829,66 euros, lo que arrojó un resultado electoral negativo de 341.782,63 euros.
El balance muestra una tesorería de solo 52.439,48 euros a 31 de diciembre de 2024, frente a los 457.324,19 euros del año anterior, un desplome del 88,5%. El activo total de Sumar es de 182.661,33 euros, mientras que el pasivo corriente asciende a 626.660,39 euros, lo que evidencia una situación de gran desequilibrio patrimonial. El partido no tenía deudas con entidades de crédito en 2024 (frente a 2.802 euros en 2023), pero sí mantenía “deudas con partes vinculadas” por 100.000 euros y “otros pasivos a corto plazo” por 312.135,36 euros, además de un pasivo no corriente de 226.100 euros.
Sumar, que se presentó como un proyecto que pretendía "ilusionar", no ha sumado demasiados votos, y en cambio ha multiplicado solo sus pérdidas y visto reducida su tesorería a mínimos. Depende casi por completo de la financiación pública (el 91% de sus ingresos ordinarios son subvenciones públicas), ha duplicado su gasto en servicios exteriores y no conseguía remontar el resultado electoral –negativo por segundo año consecutivo–. Con lo que gastaba en sueldos –806.000 euros– podría mantener apenas a medio centenar de liberados como máximo, a costa de un gasto insostenible.