La industria del metal en la provincia de Pontevedra completó este miércoles su segunda jornada consecutiva de huelga con un seguimiento que los sindicatos CIG, CCOO y UGT califican de "total", logrando paralizar astilleros, fábricas de automoción y talleres. Ante la contundencia de la movilización, que ha vaciado los polígonos industriales y llenado las calles de Vigo, Pontevedra, Vilagarcía y Lalín con una marea obrera, las patronales Asime, Atra e Instalectra han convocado a los sindicatos a una reunión para este viernes 15 a las 9:00 horas. Pese al llamamiento empresarial, las centrales sindicales guardan prudencia y mantienen el calendario de lucha, que incluye un nuevo paro de 24 horas para este jueves 14 y otras tres jornadas de huelga los días 19, 20 y 21 de mayo, coincidiendo con la feria naval Navalia.

La lucha, que interpela directamente a unos 33.000 trabajadores de 3.500 empresas, se recrudece por las propuestas que los sindicatos tachan de "regresivas" y "tramposas". En el sector del comercio del metal, que lleva año y medio con el convenio caducado, el sindicato CIG denuncia que el empresariado pretende eliminar la cobertura del 100% del salario en caso de baja por incapacidad temporal y suspender la cláusula que impide absorber los pluses salariales. Según relata la central sindical, la intención de la patronal es "evitar que el personal con mejores condiciones cobre los atrasos" derivados de la subida salarial, mientras se niega a incluir una cláusula de revisión conforme al IPC en un contexto de alta inflación.

En la mesa del metal industrial, las centrales rechazan una oferta salarial insuficiente y una duración del convenio de cuatro años que, a juicio de la CIG, no garantiza la recuperación del poder adquisitivo porque topa la actualización salarial al 2%. Por ello, los huelguistas reclaman una reducción real de la jornada anual —actualmente una de las más altas del Estado— frente a la propuesta patronal de dar un día más de vacaciones pero "a cuenta de los ajustes de la jornada anual". Asimismo, exigen regular la subrogación para proteger el empleo en los cambios de contrata y establecer límites estrictos a la subcontratación y al uso abusivo de los contratos fijos discontinuos, factores que vinculan directamente con la alta siniestralidad del sector.

La jornada de este jueves también contará con la incorporación activa del comercio del metal, cuyos trabajadores se unirán a las manifestaciones que partirán de los astilleros de Beiramar en Vigo y de diversos puntos en Pontevedra, Valga y Lalín. Desde CIG-Industria insisten en que "no hay que relajarse" y advierten de que, si el empresariado no acude a la cita del viernes con disposición de negociar "de buena fe" y atender las reclamaciones sociales, la lucha se intensificará. Los sindicatos subrayan que las empresas del sector declaran beneficios récord a costa derecortar derechos y precarizar las condiciones de vida de quienes producen los bienes.