El Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) ejecutó este lunes una serie de ataques militares dirigidos contra embarcaciones y bases de lanzamiento de misiles localizadas en la región sur de Irán. La operación bélica se ha producido durante la aparente vigencia del 'alto el fuego' bilateral que los gobiernos de Washington y Teherán habían pactado formalmente el pasado 8 de abril. Sin embargo, no es la primera vez que EEUU rompe el 'alto el fuego', ya lo hizo el pasado 8 de mayo, cuando bombardeo numerosas embarcaciones iraníes.

Según las declaraciones facilitadas a la agencia de noticias Europa Press por el portavoz del CENTCOM, el capitán Tim Hawkins, las incursiones armadas se llevaron a cabo "en defensa propia". Hawkins precisó que los objetivos seleccionados para la ofensiva incluían instalaciones terrestres de lanzamiento de misiles, así como unidades navales iraníes que supuestamente "intentaban colocar minas en aguas estratégicas". La agencia estatal de noticias IRNA informó de que se han escuchado múltiples y potentes explosiones en la mayor parte de la ciudad portuaria de Bandar Abbás, un enclave de alto valor situado de manera directa frente al estrecho de Ormuz. 

Por su parte, según informa Al Jazeera, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (IRGC) ha afirmado que Teherán "tiene derecho a responder" a cualquier violación del alto el fuego por parte de EEUU y ha informado de que, esta misma mañana, ha derribado un dron MQ-9 Reaper tras identificar "aeronaves hostiles" que ingresaban en el espacio aéreo iraní. A su vez, el líder supremo de Irán ha declarado desde su canal de Telegram que Washington ya no tendrá "refugio seguro" en el Golfo. El líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Khamenei, ha declarado que las potencias del Golfo ya no serán "un escudo" para las bases militares estadounidenses.

Esta nueva escalada militar se registra apenas unos días después de que la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, y el Ejecutivo de Teherán hubieran escenificado un aparente acercamiento hacia la firma de un acuerdo destinado a reabrir el estrecho de Ormuz. En pronunciamientos recientes, Trump insistió firmemente en que no ratificará ningún pacto con las autoridades iraníes que no sea "grande y significativo", imponiendo como condición ineludible que el uranio enriquecido que actualmente posee Irán "sea destruido en su propio territorio o, en su defecto, entregado a los Estados Unidos".