Muere otro trabajador a causa del amianto, el sexto en lo que va de año en la CAV
El año pasado, al menos 31 trabajadores murieron por este mismo motivo en la CAV; no existen datos fiables a nivel del Estado, aunque se calculan hasta 5.000 al año.
Un nuevo trabajador ha fallecido debido a los efectos del amianto. El operario tenía 77 años, era natural de Ataun (Gipuzkoa) y era un extrabajador de la empresa CAF. La Asociación de Víctimas del Amianto de Euskadi (ASVIAME) ha sido la encargada de informar sobre el deceso, denunciando que este año ya son al menos seis las personas que han perdido la vida por esta causa en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa.
Se trata de un problema de gran repercusión social, ya que según los datos de la propia asociación, el año pasado fallecieron al menos 31 personas por haber estado en contacto con este material a lo largo de su vida laboral.
Ante esta situación, en septiembre de 2025, el Gobierno Vasco activó el Fondo de Compensación para las víctimas del amianto. Desde su puesta en marcha, las personas afectadas por este mineral en la CAV pueden solicitar un certificado oficial que acredite las patologías derivadas de dicha exposición, lo que les permite iniciar los trámites para acceder a las prestaciones económicas fijadas para cada caso.
Sin embargo, las asociaciones de víctimas y los sindicatos criticaron la medida desde su origen por considerarla "insuficiente" y lamentaron que llegara "tarde", censurando además la excesiva carga burocrática. Entre sus principales reclamaciones destacan, por una parte, que el fondo no tiene en cuenta a los herederos, familiares y personas fallecidas; por otra, que de este modo obtendrán mucho menos de lo que conseguirían por la vía judicial o en otros países europeos sumándole que la gestión autonómica del fondo ha arrastrado retrasos y dificultades.
Sin cifras claras a nivel del Estado
Entre 2011 y 2025, en el Estado español se acumularon 2.487 muertes de trabajadores atribuidas al amianto, según cifras oficiales citadas por el Ministerio de Trabajo en marzo de 2026. Sin embargo, las estimaciones no oficiales son mucho más elevadas: se calcula que cada año mueren entre 2.000 y 5.100 trabajadores por enfermedades relacionadas con el amianto, debido al importante subregistro de estas patologías. Históricamente, entre 2001 y 2020 se estiman entre 91.000 y 96.000 muertes por exposición laboral al amianto en todo el Estado.
De acuerdo con los datos de Eurostat, los casos de cáncer provocados por la exposición al amianto han registrado un incremento constante en Europa durante las últimas décadas. Aunque la utilización de esta sustancia está estrictamente prohibida por ley, su presencia e impacto no son residuales, ya que el amianto se empleó de forma masiva y estructural en el pasado para la construcción de suelos, techos, aislamientos y tejados que aún permanecen en numerosos edificios e infraestructuras.