Nigel Farage dimite como diputado por denuncias de financiación ilegal
El líder de la extrema derecha de Reform UK eludió declarar un fondo personal de 5 millones de libras recibido antes de los comicios de 2024 y sus vínculos con inversores de criptomonedas; optará a la reelección.
El líder del partido ultraderechista británico Reform UK, Nigel Farage, presentó este martes su dimisión como miembro de la Cámara de los Comunes del Parlamento del Reino Unido. La renuncia oficial se produjo inmediatamente después de que el Partido Laborista solicitara la apertura de una investigación formal para determinar si el político infringió las normativas vigentes sobre la financiación de partidos al aceptar aportaciones y apoyo de George Cottrell, un estrecho colaborador que cumplió condena por fraude financiero en Estados Unidos. En una rueda de prensa convocada de urgencia este martes en la capital británica, Farage anunció su salida del escaño correspondiente a la circunscripción de Clacton-on-Sea, ubicada en el sureste de Inglaterra, forzando por tanto la convocatoria legal de una elección parcial en dicho territorio. Asimismo, Farage aseguró que concurrirá de nuevo al proceso electoral extraordinario y que “luchará para ganar”.
Las sospechas institucionales cobraron fuerza tras la iniciativa de la presidenta del Partido Laborista, Anna Turley, quien remitió una carta oficial al organismo electoral británico para que examine minuciosamente si el respaldo logístico y económico brindado por Cottrell debió haber sido registrado públicamente ante las autoridades de la cámara de manera obligatoria. La reclamación de los laboristas enfatiza la necesidad de esclarecer si el colaborador, quien actualmente mantiene su residencia fija en Montenegro, califica como un donante permitido bajo el estricto marco legal que regula el financiamiento político en el Reino Unido. De igual manera, la formación gobernante cuestionó abiertamente si las posturas defendidas de manera pública por Farage ante el Banco de Inglaterra, contrarias a la implantación de una libra digital y opuestas a las restricciones regulatorias sobre las criptomonedas estables, pudieron haber beneficiado de forma deliberada a sus principales socios financieros en el sector de los activos digitales.
La controversia en torno a los movimientos de capital que rodean al líder de Reform UK sumó un nuevo capítulo el pasado 25 de junio, cuando el Partido Laborista instó formalmente a la Autoridad de Conducta Financiera a abrir un proceso de fiscalización en el mercado de divisas. El objetivo de la solicitud consiste en determinar si Farage favoreció mediante sus gestiones y presiones políticas los intereses comerciales particulares de Christopher Harborne, un influyente inversor en criptomonedas y accionista de Tether, una de las mayores monedas estables del mercado global, quien figura además como el principal sostén financiero de la plataforma política de Farage. Según consta en los registros públicos del organismo regulador británico, Harborne ha inyectado más de 25 millones de libras, equivalentes a unos 29 millones de euros, a las arcas de Reform UK durante los últimos ejercicios.
Además de las transferencias directas destinadas a sufragar la actividad ordinaria de la formación ultraderechista, Harborne entregó a Farage un polémico beneficio monetario catalogado como “regalo personal” por un valor de cinco millones de libras, aproximadamente 5,8 millones de euros, en los meses previos a la celebración de las elecciones generales de 2024. Farage no notificó esta cuantiosa suma de dinero ante la oficina del registro de intereses de los miembros del Parlamento, un paso preceptivo para todos los representantes públicos del país. Farage ha defendido la “legalidad” de sus actuaciones alegando ante las comisiones de control que “el capital estaba destinado de manera exclusiva a sufragar los elevados costes de su seguridad personal y que, al tratarse de un fondo privado para su protección, no requería ser declarado como una donación de campaña regular”.