El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha afirmado este martes en Santander que el Gobierno español continúa trabajando activamente para que Estados Unidos se mantenga como el “aliado histórico natural de Europa”. Durante sus declaraciones a los medios de comunicación previas a su participación en el IV seminario 'España en el mundo', enmarcado en los Cursos de Verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, el jefe de la diplomacia española ha enfatizado el “valor estratégico” que posee la cooperación con Washington para el continente europeo. Albares ha subrayado que Estados Unidos es “un socio crucial para los europeos” y ha remarcado que el objetivo de Madrid es “preservar una relación transatlántica que ha resultado enormemente beneficiosa para la seguridad y la prosperidad tanto de los países europeos como de la nación norteamericana”.

Estas valoraciones sobre el estado del vínculo bilateral se producen tras los contactos de alto nivel acontecidos recientemente en Nueva York, escenario de la final del Mundial de fútbol. Durante la celebración del evento deportivo, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvieron un encuentro formal que se visibilizó con un apretón de manos entre ambos líderes. En ese mismo contexto, el propio Albares sostuvo una conversación en español con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en la que abordaron cuestiones relativas al deporte y a otros asuntos de la agenda internacional con “total normalidad y total sintonía”, según trasladó el propio ministro en la capital cántabra.

Este repentino clima de camaradería contrasta de forma llamativa con la escenificación de fuerte enfrentamiento y distanciamiento ideológico que ambos ejecutivos mantenían públicamente apenas unas semanas atrás.