Dario Amodei, CEO de Anthropic, ha rechazado que su empresa quiera prohibir los modelos de IA con pesos abiertos, en un contexto de creciente preocupación en Estados Unidos por el avance de los modelos chinos. En un comunicado publicado el 27 de julio, Amodei afirmó que Anthropic “nunca ha abogado por una prohibición de los modelos con pesos abiertos” y defendió que aquellos que no tengan capacidades peligrosas constituyen “un bien público”.

Su posicionamiento público llega justo después de que medios estadounidenses informaran de que algunos altos funcionarios de Estados Unidos estudian prohibir a empresas del país usar modelos chinos con pesos abiertos y después de que varias compañías tecnológicas firmaran una carta en defensa de estos modelos. En cambio, Amodei sí reclama otras medidas. El CEO de Anthropic propone impedir la venta a China de chips avanzados y equipos para fabricarlos, perseguir el contrabando y las vías alternativas para obtenerlos, combatir las operaciones industriales de “destilación” de modelos y someter a “pruebas obligatorias de seguridad” a todos los modelos suficientemente capaces, tanto abiertos como cerrados. Según Amodei, los modelos chinos podrían acercarse a los estadounidenses mediante la destilación, que permite desarrollar modelos con menos capacidad de computación que un entrenamiento desde cero. Su principal preocupación declarada es que ”gobiernos autoritarios desarrollen sistemas más avanzados que los estadounidenses y los utilicen para obtener superioridad militar o reforzar la represión”, mientras que también señala los posibles usos de modelos potentes para ciberataques y ataques biológicos. El avance de los modelos chinos ya está teniendo efectos sobre las empresas estadounidenses. Según CNBC, la proporción de tokens utilizados por compañías estadounidenses mediante modelos chinos en OpenRouter superó el 30% semanal desde el 8 de febrero y llegó hasta el 46%, frente a una media del 11% durante los doce meses anteriores y del 4,5% durante la primera mitad de 2025. La startup estadounidense Lindy trasladó en junio el 100% de su tráfico desde Claude, de Anthropic, a DeepSeek y su CEO, Flo Crivello, afirmó a CNBC que la decisión “le permitirá ahorrar millones de dólares en cuestión de meses”.

CNBC también recoge que modelos chinos de código abierto pueden ser entre un 60% y un 90% más baratos que los principales modelos de Anthropic y OpenAI. En Vercel, el modelo GLM 5.2 de Z.ai registró, según su responsable de infraestructura, un crecimiento de aproximadamente 27 veces en el volumen diario de tokens y de alrededor del 80% en el número de clientes durante su primera semana completa. El debate también afecta a la estructura económica del sector. El analista tecnológico Ben Thompson sostiene en el portal Stratechery que la IA se acerca a una situación en la que la “inteligencia” para determinadas tareas puede convertirse en una mercancía, haciendo que la estructura de costes de los modelos tenga cada vez más peso. Thompson señala que los modelos chinos están reduciendo la distancia con los sistemas estadounidenses y recoge el lanzamiento de Kimi K3 y Qwen3.8 Max, además del giro de Alibaba hacia los pesos abiertos.

Mientras Amodei sostiene que las restricciones deben centrarse en “chips, destilación y seguridad”, Thompson considera que la cuestión central “no es prohibir los modelos abiertos, sino evitar la dependencia tecnológica de China”, y propone que Estados Unidos permita expresamente recopilar datos para entrenar modelos como “uso legítimo” y limite las condiciones de servicio que impiden la destilación.

El debate enfrenta así dos posiciones dentro del propio sector tecnológico estadounidense: Anthropic reclama limitar determinadas vías de acceso de China a capacidad de computación y conocimiento de modelos, mientras otros actores defienden una expansión de los modelos abiertos para reducir costes y aumentar la competencia.