Muere el militante del Ejército Rojo japonés Kōzō Okamoto
El FPLP emite un comunicado de duelo tras el deceso del combatiente conocido como “Ahmad el Japonés”, quien cumplió trece años de prisión en Israel y estaba refugiado en Beirut desde el año 2000.
El Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) anunció mediante un comunicado oficial emitido desde Beirut el fallecimiento de Kōzō Okamoto, conocido en las filas del grupo como “Ahmad el Japonés”, ocurrido el jueves 23 de julio en la capital libanesa. En la nota, firmada en nombre de su Secretario General, del Buró Político y del Comité Central, la organización de la Resistencia manifestó su duelo por la pérdida de quien calificó como un “camarada y luchador revolucionario internacionalista”, destacando su vinculación de décadas con la causa palestina y su permanencia en los suburbios de la capital libanesa hasta el momento de su muerte.
Nacido el 7 de diciembre de 1947 en la ciudad de Kumamoto, al sur de Japón, Okamoto cursó estudios de Botánica y destacó por el dominio de varios idiomas antes de integrarse en la militancia armada. Su figura cobró relevancia internacional el 30 de mayo de 1972 al participar en el asalto al aeropuerto de Lod, operativo ejecutado por combatientes del Ejército Rojo Japonés en coordinación con el FPLP. Dicha acción, que la organización palestina enmarcó en su momento como respuesta a la incursión israelí contra el aeropuerto de Beirut en 1968, fue reivindicada públicamente por el entonces portavoz del grupo, Ghassan Kanafani, semanas antes de ser asesinado en un atentado en julio de ese mismo año.

Tras el ataque en el aeropuerto, Okamoto fue capturado y permaneció trece años recluido en prisiones israelíes, la mayor parte del tiempo bajo régimen de aislamiento, hasta su liberación el 20 de mayo de 1985 en el marco de la permuta de prisioneros denominada “Operación Galilea”, coordinada por el FPLP. Posteriormente, en el año 2000, el Gobierno de Líbano le concedió asilo político en reconocimiento a su trayectoria, fijando su residencia definitiva en Beirut, donde el FPLP le rindió un homenaje formal en 2016. En su declaración de despedida, la dirigencia de la organización reafirmó su compromiso con la línea ideológica del combatiente nipón y ratificó su voluntad de mantener la lucha armada.