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Los beneficios empresariales en EEUU marcan un récord de 4,8 billones entre abril y junio

Las ganancias alcanzan el 18% del ingreso nacional, mientras los salarios bajan al 60%, la cifra más baja desde 1950; los márgenes de beneficio suben hasta el 19,4%, cifra inédita desde la década de 1940.

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Imagen de archivo de una persona en situación de sinhogarismo en EEUU. Foto: emaze.com
Imagen de archivo de una persona en situación de sinhogarismo en EEUU. Foto: emaze.com

La economía de Estados Unidos registra una divergencia histórica en la distribución de la riqueza nacional, caracterizada por unas ganancias corporativas en máximos sin precedentes mientras la participación financiera de la fuerza laboral se reduce a niveles no vistos en décadas. Según los últimos datos oficiales publicados por la Oficina de Análisis Económico (BEA, por sus siglas en inglés) correspondientes al segundo trimestre de 2026, los beneficios empresariales antes de impuestos alcanzaron la cifra récord de 4,8 billones de dólares anualizados. 

Esta magnitud representa el 18% de la renta nacional total, la proporción más elevada contabilizada desde el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial. De forma paralela, la porción del ingreso nacional destinada a los empleados en concepto de salarios y prestaciones descendió al 60%, situándose en su punto más bajo desde los años cincuenta, mientras que los márgenes de beneficio empresarial se elevaron hasta el 19,4%, una cota inédita desde la década de 1940.

Esta brecha responde a la capacidad de los grandes grupos empresariales para capturar valor mediante ganancias de eficiencia derivadas de la adopción masiva de la inteligencia artificial y el mantenimiento de un elevado poder de fijación de precios en el mercado. No obstante, este incremento de la rentabilidad corporativa contrasta con la realidad de las familias estadounidenses, cuyos ingresos reales por hora cayeron un 0,2% interanual en julio de 2026, evidenciando una pérdida paulatina de poder adquisitivo frente a la persistencia de la inflación. En términos de contexto macroeconómico, esta desproporción resulta relevante dado que el consumo de los hogares representa históricamente cerca del 70% del PIB de Estados Unidos.