La plantilla de Airbus aprueba el acuerdo tras tres meses de huelga
El 76,76% valida la propuesta de la dirección, que incluye una subida del 7,95% en cuatro años y una paga de 2.000 euros; los sindicatos advierten de que los métodos de la dirección han generado enfado entre los trabajadores.
La plantilla de Airbus en el Estado español ha aprobado la propuesta de mejoras económicas y sociales presentada por la dirección de la compañía aeroespacial, después de tres meses de huelga y parones intermitentes. El 76,76% de los votos respaldó el acuerdo, según explicaron a EFE distintas fuentes sindicales. La propuesta de la compañía incluye la recuperación del poder adquisitivo, que alcanza ahora el 7,95% en cuatro años, con una paga no consolidable de 2.000 euros brutos a abonar en octubre por el retraso de tres meses en aplicar el IPC (enero a abril de 2026). Además, el acuerdo fija el mantenimiento del modelo actual de teletrabajo (dos días por semana) y el mismo sistema de vacaciones.
El acuerdo se alcanza tras varios meses de negociación y después de que distintos sindicatos iniciaran el pasado 1 de julio una huelga que, con varios parones y un referéndum fallido de por medio, se ha ido extendiendo hasta septiembre. El resultado de la votación se conoció precisamente en una jornada en la que tomó posesión la española Amparo Moraleda, que ha iniciado su etapa como nueva presidenta del consejo de administración de Airbus. La compañía cuenta en el Estado español con más de 14.500 trabajadores repartidos entre las plantas de Getafe (Madrid, 9.000 empleados), Illescas (Toledo), Albacete, Puerto de Santa María (Cádiz) y Tablada y San Pablo (Sevilla).
Fuentes sindicales explican que la votación salió favorable porque la propia plantilla consideraba el acuerdo positivo. La queja que queda es por los procedimientos que ha seguido la empresa, que no quiso negociar con el comité de huelga correspondiente. Los trabajadores han aprobado las condiciones logradas mediante la lucha, pero los métodos de la patronal han dejado cierto enfado entre los asalariados, por lo que el conflicto podría reactivarse en el futuro. El año que viene habrá elecciones sindicales.