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Las 8 millones de personas con mayores ingresos del mundo contaminan más que la mitad de la humanidad

El 1% más rico causará 1,9 millones de muertes por calor (el 78% en países pobres); los fondos BlackRock y Vanguard invierten más de un billón en empresas que causan y reconstruyen desastres.

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Fotos: vía Oxfam Intermón.
Fotos: vía Oxfam Intermón.

El nuevo informe de Oxfam Intermón, Desastre ¿para quién?, desmonta el relato de que la crisis climática afecta a toda la humanidad por igual. El 0,1% más rico del mundo (8 millones de personas) genera más emisiones de carbono que los 3.500 millones de personas más pobres juntas, es decir, casi la mitad de la población mundial. Esto quiere decir que, de acuerdo con el modelo de Oxfam, una persona de ese selecto grupo ha contribuido casi 400 veces más a las olas de calor extremas que una persona de la mitad más pobre.

“Quienes menos han contribuido a provocar la crisis climática están perdiendo sus hogares, sus cosechas y sus vidas. Mientras tanto, los superricos pueden protegerse de sus impactos a la vez que se benefician de las consecuencias de sus emisiones y hacen negocio de la recuperación. En la crisis climática no estamos todas en el mismo barco”, denuncia Sofía del Valle, responsable de Justicia Climática de Oxfam Intermón. Las emisiones anuales del 1% con mayores ingresos se asocian a 1,9 millones de muertes adicionales por calor, y el 78% de ellas se producirán en países de renta baja y media-baja, que solo son responsables de tan solo el 8% de las emisiones globales.

El informe identifica 217 empresas que operan tanto en los sectores que alimentan la crisis climática (combustibles fósiles, químicos) como en la preparación, recuperación y reconstrucción tras las catástrofes. Los grandes fondos de inversión como BlackRock y Vanguard tienen participaciones en el 92% de estas empresas, superando el billón de dólares en inversiones conjuntas. “Los superricos están contaminando el planeta y el resto sufrimos las consecuencias”, afirma del Valle. “Se benefician de la contaminación y se benefician del desastre”.

Esta dinámica también se aplica a la crisis alimentaria. El informe señala que los milmillonarios de la industria alimentaria, como la familia propietaria de Cargill, han aumentado su riqueza en más de 130.000 millones de dólares desde 2020, beneficiándose de la inflación derivada del cambio climático que dispara el precio de los alimentos básicos y golpea con especial crudeza a los hogares de la clase trabajadora, que destinan hasta el 38,6% de su gasto total solo a comer, frente al 15% de las rentas altas.

La desigualdad es la causa de que los fenómenos meteorológicos extremos se conviertan en tragedias letales. “No existen los ‘desastres naturales’ como tales. Los fenómenos meteorológicos extremos se convierten en desastres debido a la desigualdad”, explica la economista Grace Blakeley en el prólogo del informe. Los ricos pueden permitirse helicópteros para huir de los incendios, hoteles de cinco estrellas, seguros de lujo y búnkeres privados, mientras que las clases trabajadoras ven cómo sus viviendas y medios de vida son destruidos. Además, las muertes por inundaciones son siete veces mayores en los países con mayores índices de desigualdad. De aquí a 2050, hasta 1.000 millones de personas podrían verse desplazadas por la crisis climática, la mayoría en el Sur Global.