Rusia veta la resolución de EEUU que enterraba el referéndum del Sáhara y cambiaba la MINURSO
Washington quería eliminar la palabra “referéndum” y consagrar la “autonomía marroquí” como “única base viable”.
La Federación Rusa ejerció este viernes su derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU contra una resolución redactada por Estados Unidos que proponía prorrogar un año el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), hasta el 31 de octubre de 2027, e introducía cambios de fondo. El texto estadounidense renombraba la misión como Misión de las Naciones Unidas en el Sáhara Occidental (MINUSO), eliminando la referencia al “referéndum”, establecía el plan de autonomía bajo soberanía marroquí como “la única base viable” o “única solución factible” para las negociaciones y reducía el componente militar. La votación fue de 11 votos a favor, uno en contra (Rusia) y tres abstenciones (China, Pakistán y Somalia), de modo que el veto impidió que se adoptara pese a la mayoría.
Rusia presentó después un proyecto alternativo de “prórroga técnica” de un año sin cambios en el nombre, las funciones ni la estructura de la MINURSO. Este texto obtuvo solo tres votos a favor, uno en contra (EEUU) y once abstenciones, por lo que tampoco alcanzó los nueve votos afirmativos necesarios. El mandato de la MINURSO, prorrogado por última vez con la resolución 2797 de octubre de 2025, expira el 31 de octubre de 2026.
El embajador de Estados Unidos, Mike Waltz, lamentó el veto y criticó que se use “para preservar la letra R de referéndum”, y señaló que la ONU lleva décadas sin considerar viable esa consulta: “Tras 50 años, el pueblo del Sáhara Occidental merece algo más que otra prórroga de algo que no puede funcionar”. Washington se comprometió a seguir trabajando con el enviado personal del secretario general, Staffan de Mistura, y a garantizar una “reducción ordenada y estable” de la misión. El embajador ruso, Vasili Nebenzia, argumentó que el texto estadounidense “iba demasiado lejos” al predeterminar cuestiones de soberanía y dar una “bendición” a un enfoque unilateral, y defendió una solución “justa, duradera y mutuamente aceptable” conforme a la Carta de la ONU y el principio de autodeterminación; calificó su propio proyecto como una prórroga técnica para preservar la presencia de la ONU.
El Frente Polisario celebró el veto ruso y lo calificó de freno a un “curso de acción profundamente peligroso” que legitimaba la ocupación marroquí a costa del derecho a la autodeterminación. China expresó su apoyo a la extensión de la misión y lamentó la precipitación del voto.
Raíces históricas
La MINURSO se desplegó en 1991 para supervisar el alto el fuego y organizar un referéndum de autodeterminación de la población saharaui en el marco del plan de arreglo de la ONU, pero el referéndum nunca se celebró. Marruecos controla la mayor parte del territorio, antigua colonia española, y propone un “plan de autonomía” bajo ocupación; el Frente Polisario, respaldado por Argelia, aliada regional de Rusia, reclama la independencia y el derecho a la autodeterminación.
En 2025, la resolución 2797 ya había respaldado de forma más clara el plan de autonomía marroquí como base de las negociaciones y encargó una revisión estratégica de la misión. EEUU, bajo la administración Trump, es el redactor principal del expediente y ha intensificado su apoyo al plan marroquí, y Francia y el Reino Unido respaldaron la resolución estadounidense. El cruce de vetos supone un momento excepcional: por primera vez en décadas se bloquea la renovación rutinaria anual de la MINURSO.
La misión cuenta con alrededor de 155 militares y personal civil, con cifras recientes que varían entre 155 militares y unos 359 efectivos en total, y un presupuesto aproximado de 62 millones de dólares por año fiscal. Sin mandato renovado, la misión pierde la base jurídica para operar plenamente a partir del 1 de noviembre de 2026. No implica que se retire el personal inmediatamente, pero se prevé un proceso de reducción. El futuro de la misión y del proceso político queda en una situación de limbo e incertidumbre, con la posibilidad abierta de un acuerdo de última hora o de negociaciones posteriores para una solución de compromiso.