La gran banca, Repsol e Indra disparan sus beneficios
Las tres patronas del IBEX reparten dividendos récord mientras el rearme, la inflación y las hipotecas destruyen el poder adquisitivo de la clase trabajadora.
La gran banca española ha vuelto a pulverizar sus propios récords. Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja obtuvieron un beneficio conjunto de 29.253 millones de euros en los nueve primeros meses del año, un 15,09% más que en el mismo periodo de 2025, según los datos recogidos por EFE. Solo entre julio y septiembre ganaron 9.088 millones. El Santander lidera la tabla con 12.405 millones, un 20% más, gracias en parte a una plusvalía de 1.895 millones por la venta de su filial en Polonia. Le siguen BBVA (9.066 millones, +13,6%), CaixaBank (4.962 millones, +12,9%), Sabadell (1.376 millones, -1% por la venta de TSB), Bankinter (901 millones, +11%) y Unicaja (543 millones, +8,1%). La explicación oficial es doble: más actividad comercial y, sobre todo, los tipos de interés al alza, que ensanchan el margen de intereses al repreciar el crédito. El margen financiero conjunto repuntó un 11,4%, hasta 71.580 millones, y las comisiones crecieron un 12,86%, hasta 23.074 millones, según elEconomista.
El sector de la energía no se queda atrás. Repsol, la petrolera dirigida por el exlíder del PNV Josu Jon Imaz obtuvo un beneficio neto de 5.006 millones de euros hasta septiembre, un 325% más que en el mismo periodo de 2025, cuando ganó 1.177 millones. El resultado incorpora un efecto patrimonial de 943 millones por la revalorización de las existencias almacenadas, en medio de la guerra de Ucrania y la agresión imperialista de EEUU e Israel contra Irán que ha disparado el precio del crudo y los márgenes de refino, según la información remitida a la CNMV. El barril de Brent se situó alrededor de los 97 dólares en el tercer trimestre, un 40% más que un año antes, y el margen de refino se multiplicó por más de cuatro, de 8,8 a 36,2 dólares por barril. La división Industrial aportó 1.985 millones en el tercer trimestre, frente a los 305 millones del año anterior. La compañía ha anunciado una remuneración al accionista de unos 3.000 millones de euros este año entre dividendos y recompras de acciones, y ha ampliado su plan de recompra. Imaz ha expresado su “preocupación” por una posible escasez de diésel en Europa el próximo invierno, aunque considera que el Estado español no tendrá problemas.
Indra es el tercer pilar de la triada de la oligarquía española. La compañía que preside y dirige Josep Maria Recasens ganó 355 millones de euros entre enero y septiembre, un 22% más, y si se excluye el impacto puntual de la compra de Tess Defence, el incremento habría sido del 64%. La facturación creció un 28,6%, hasta 4.645 millones. Pero el dato más elocuente es la cartera de pedidos: 22.165 millones de euros, un 133% más que hace un año, impulsada por el Ministerio de Defensa (+6.909 millones) y Espacio (+4.645 millones), según los resultados remitidos a la CNMV y recogidos por elEconomista y elDiario.es. La cartera dirigida por Margarita Robles duplicó los ingresos de la empresa con un caudal de dinero público de hasta 1.408 millones, y su ebitda creció un 83,6%, hasta 274 millones. El área de Espacio disparó sus ingresos un 372,5%, hasta 286 millones. Indra se ha convertido así en la punta de lanza del rearme europeo: el Estado la ha designado contratista principal del programa satelital Iris², valorado en 1.600 millones, y acumula contratos para el blindado Dragón 8x8, lanzapuentes, artillerías y el vehículo anfibio de la Infantería de Marina. La empresa, participada por el Estado, se beneficia directamente del compromiso del Gobierno español de elevar el gasto militar al 2% del PIB para cumplir con los objetivos marcados por la OTAN.
Los tres resultados dibujan una crisis que golpea a los hogares de la clase trabajadora mientras engorda las cuentas de resultados de la banca, las energéticas y la industria militar. Según el INE, el IPC pasó del 3,2% en junio al 4,3% en agosto, mientras la inflación subyacente se situaba en el 2,9%. La subida de tipos del BCE, que ha permitido a los bancos ensanchar aún más sus márgenes, encarece al mismo tiempo las hipotecas a tipo variable. El encarecimiento del crudo y de los combustibles, que ha disparado los beneficios de Repsol, se traslada al transporte, a los vuelos y a la cesta de la compra. Y el rearme que alimenta la cartera de Indra se financia con cargo a los presupuestos públicos, los mismos que luego recortan sanidad, educación, servicios sociales y mantenimiento de infraestructuras. Los beneficios de las tres compañías son el resultado de la posición de poder que ocupan en sectores estratégicos y de la crisis que ellas mismas contribuyen a gestionar. La banca, Repsol e Indra reparten dividendos récord mientras los salarios siguen sin recuperar el poder adquisitivo perdido en las últimas décadas.