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Israel, detrás de una campaña que difundió 533 millones de mensajes contra la “islamización” en Europa

El informe ‘Fabricando el Gran Reemplazo’ atribuye a Tel Aviv la mayor operación de propaganda pagada registrada hasta la fecha en la UE: 5,08 millones de dólares en anuncios que se saltaron los controles de Facebook, YouTube y TikTok.

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Imagen: Manufacturing The Great Replacement.
Imagen: Manufacturing The Great Replacement.

Una operación de guerra psicológica encubierta ha difundido al menos 533 millones de publicaciones de propaganda islamófoba, antiinmigrante y anti-Qatar en 30 países, principalmente europeos, entre octubre de 2023 y octubre de 2026, según el informe Manufacturing the Great Replacement, publicado el pasado miércoles por el investigador Marc Owen Jones, profesor de la Universidad Northwestern en Qatar, y el consultor Sohan Dsouza. El documento, que consta de 137 páginas, documenta 1.473 anuncios en Facebook, 189 vídeos en YouTube y 359 anuncios en TikTok, además de cuentas en X, Telegram, Wikipedia y Change.org, situando el gasto publicitario estimado en al menos 5,08 millones de dólares, con una proyección de hasta 8,22 millones.

Los autores atribuyen la autoría técnica de la operación al Estado de Israel con un nivel de confianza “moderado a alto”, aunque no han podido establecer exactamente quién la encargó y financió. Según los cálculos del informe, la primera fase de la campaña gastó unos 1,2 millones de dólares solo en Meta, lo que la convierte en la operación de este tipo con mayor gasto publicitario dirigido a países de la UE de las 211 redes documentadas por la compañía desde 2018.

64 páginas de Facebook, 15 canales de YouTube y cinco cuentas de anunciante de TikTok

La campaña se articuló en tres fases y utilizó una red de identidades desechables: 64 páginas de Facebook, 15 canales de YouTube y cinco cuentas de anunciante en TikTok, muchas de ellas abiertas y abandonadas tras unas pocas publicaciones. Para eludir los controles, los anuncios se pagaron a través de intermediarios en Vietnam, Brasil y Bélgica, y casi ninguno fue clasificado como contenido político o de interés social, lo que permitió que la mayor parte del gasto quedara fuera de los registros de transparencia que las plataformas publican para esa categoría. “Casi nada de esta campaña fue categorizado así, por lo que los sistemas de transparencia construidos para exponer operaciones como esta fueron en gran medida ineficaces”, concluye el informe. Meta reconoció ante la agencia AFP que la red operaba desde Vietnam y que fue eliminada en mayo de 2024, pero la publicidad se reanudó tres meses después y volvió a gran escala en octubre de 2025, hasta octubre de 2026.

Difusión masiva de la teoría del “Gran Reemplazo”

El contenido difundido reproduce la estructura de la teoría conspirativa del “Gran Reemplazo”, con Qatar en el papel que las versiones antijudías asignan al multimillonario George Soros: “una potencia oculta que dirige la inmigración musulmana para islamizar Europa”. Los anuncios, en inglés, francés, alemán, italiano y árabe, presentan a las personas musulmanas como una amenaza demográfica y civilizatoria, y vinculan a Qatar con la financiación de la migración y del “terrorismo”. La campaña se activó en los meses previos a las elecciones al Parlamento Europeo de junio de 2024 en Francia, a los comicios legislativos británicos de julio de 2024 y a las elecciones estatales de Sajonia-Anhalt en Alemania en septiembre de 2026, y también difundió material contra Irán y Hezbollah en Líbano. “Casi nadie más sostiene que Qatar financia la islamización de Europa”, señalan los autores para explicar por qué la repetición de ese mensaje en distintos países y plataformas explica un vínculo entre las distintas fases de la operación.

El análisis forense de la autoría técnica apunta a Israel

Aunque la autoría exacta de la campaña no se haya podido demostrar, eso no no quiere decir que la atribución a Israel carezca de fundamento, ya que se basa en pruebas técnicas y documentales. Los metadatos de los vídeos publicados en el canal de Telegram de la campaña revelan una jornada laboral de domingo a jueves, de 08:00 a 17:43, en la franja UTC+3, y un cambio de huso horario que coincide con el paso de Israel al horario de invierno el 27 de octubre de 2024. Las etiquetas de las unidades de almacenamiento y las carpetas de los proyectos están en hebreo, como “ShukidToGo”, “NachashOti” o “SHAHAR”, y una sesión de edición en Wikipedia del 30 de enero de 2024 registró una dirección IP fija israelí intercalada con las cuentas de la campaña y los proxies alemanes.

El informe también documenta que material de la campaña pasó en dos ocasiones por Johnnie Moore, exdirector de la autodenominada “Gaza Humanitarian Foundation” que ha controlado los accesos de ayuda humanitaria a la Franja con el aval de Israel y EEUU, y su firma de relaciones públicas JDA Worldwide. “El cliente final sigue siendo desconocido”, subrayan los autores, que distinguen entre la autoría técnica de la operación y la identidad de quien la encargó y pagó.

Campaña en redes de una operación mayor

La operación formaría parte de una estrategia general injerencia de israelí en la política europea. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró el 20 de octubre en el canal C14 que advirtió al presidente francés, Emmanuel Macron: “Si no detenemos a Hamás aquí, los veréis en las calles de París”, y sugirió que “un cambio político” en Francia beneficiaría a Israel. En Eslovenia, el líder ultraderechista Janez Janša fue acusado de reunirse con espías israelíes en plena campaña electoral el pasado marzo.

El ministro de Asuntos de la Diáspora, Amichai Chikli, afirmó el 11 de agosto que Israel ha construido “un sistema de alianzas sin precedentes” con la extrema derecha europea y describió a Santiago Abascal, líder de Vox, como “la voz más sionista que existe en España” y a su partido como “nuestro portavoz”. La plataforma EU-Matrix cifra en un 98,74% la coincidencia de voto entre Vox y el Likud israelí en el Parlamento Europeo. Cuatro dirigentes purgados de Vox (Carla Toscano, Juan García-Gallardo, José Ángel Antelo y Javier Ortega Smith) denunciaron el 26 de octubre la injerencia del lobby ACOM y acusaron abiertamente a la dirección de Abascal de someterse a un “gobierno extranjero”: “Prefiero mil veces no estar en listas que ser el felpudo de un lobby extranjero”, dijo García-Gallardo; “no estoy ni quiero estar en ninguna lista de Netanyahu”, añadió Antelo. La financiación de Vox arrastra casos opacos, como los 800.000 euros de la campaña europea de 2014 pagados por el Consejo Nacional de Resistencia de Irán y el préstamo de 6,5 millones del banco húngaro MBH, archivado por la Fiscalía Anticorrupción en 2025 pese a que la Ley Orgánica 8/2007 prohíbe la financiación de partidos por gobiernos extranjeros y el Código Penal tipifica la financiación ilegal en el artículo 304 bis y la connivencia con potencias foráneas en el 589.

En el ámbito del control fronterizo, el investigador José Bautista (porCausa) documenta que Ceuta y Melilla cuentan desde febrero del año pasado con sistemas de inteligencia artificial en todo su perímetro fronterizo y que empresas israelíes como Cellebrite, DARS Telecom, ETEL88, One Recovery y Excem operan en procesos críticos de vigilancia biométrica y control de pasaportes: “Las fronteras son un laboratorio donde se vulneran derechos y se prueban tecnologías contra las personas migrantes que después pueden utilizarse contra el resto de la población, contra quienes protestan o piensan de forma diferente”, advierte Bautista.

Paradójicamente, la campaña que viene difundiendo una teoría de la conspiración, el “Gran Reemplazo”, que denuncia una supuesta “conspiración para islamizar Europa”, es en realidad la verdadera conspiración, organizada, financiada con millones de euros y coordinada, según las evidencias técnicas y documentales, desde Israel, constituyendo la mayor operación de propaganda pagada contra países de la UE detectada hasta la fecha. Sectores del movimiento propalestino llevan tiempo señalando que no es casualidad que el genocidio en Gaza esté sincronizado con una campaña masiva de islamofobia y odio a los árabes en Europa: la maquinaria de propaganda de guerra que quiere presentar a “Hamás en las calles de París” o a Qatar financiando la “islamización” del continente coincide con otra operación que financia y apoya propagandísticamente a la extrema derecha europea, blanquea a partidos fascistas y trata de desestabilizar el debate político en los países que han protagonizado manifestaciones contra el genocidio en Palestina. El informe no establece quién encargó la operación, pero la coincidencia temporal entre las tres fases de la campaña y los momentos de mayor aislamiento internacional de Israel, así como su sincronización con las elecciones europeas y con la ofensiva diplomática de Netanyahu y Chikli para construir una alianza con la ultraderecha del continente, apunta a una estrategia de Hasbará que utiliza el odio al migrante y al islam como combustible para sus objetivos políticos. Queda por ver si los gobiernos europeos lo investigan.

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