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‘Horizonte’: de ‘la nave del misterio’ al buque insignia de la reacción

Iker Jiménez ha pasado de tener un programa de televisión sobre ovnis a ser el principal altavoz de agitación derechista en antena, con récords de audiencia que coinciden con sus mayores polémicas.

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Iker Jiménez y Carmen Porter. Foto: cuatro.com
Iker Jiménez y Carmen Porter. Foto: cuatro.com

Horizonte nació el 17 de septiembre de 2020 en Telecinco como Informe Covid, en plena pandemia. En enero de 2021 se trasladó a Cuatro y adoptó su nombre actual, ampliando su foco desde la pandemia hacia "ciencia, política y actualidad". Iker Jiménez, era conocido hasta entonces por Cuarto Milenio, el programa de misterio que dirige desde 2005 en Cuatro sobre "el fenómeno paranormal". Ese giro, sin embargo, fue más que temático: fue el inicio de una transformación que llevaría a Jiménez del interés por "lo inexplicable" a la agitación política diaria. Hoy, Horizonte es el producto estrella de Mediaset, el programa más visto de Cuatro y un actor central en la construcción del relato de la derecha en el Estado español.

La evolución de la audiencia es testigo de ese salto. En 2025, el programa cerró su mejor año histórico, con una media de 9,1% de share y 603.000 espectadores. En enero de 2026, Mediaset decidió ampliar el formato a una edición diaria de lunes a miércoles en el access prime time, además de la noche larga de los jueves. Los resultados fueron inmediatos: subió a medias de 7,6-7,8% y 946.000-953.000 espectadores en el access, y 9,6-9,7% y 665.000-671.000 en la noche de los jueves.

El programa ha consolidado un público masivo que ha ido ampliando a medida que acumulaba sus mayores récords con las polémicas: la entrevista a Isabel Díaz Ayuso el 1 de octubre de 2026 alcanzó un 15,5% de share y 1.885.000 de espectadores, el máximo histórico de Cuatro y el contenido no informativo más visto del día y líder de su franja por encima de La Revuelta y El Hormiguero. En septiembre, durante la crisis migratoria de Ceuta, el programa marcó un 14,4-14,5% y contribuyó al sorpasso puntual de la cadena Cuatro sobre Telecinco (también del grupo Mediaset). El perfil de audiencia es tanto joven como adulto (13-24 y 45-64 años), con mejores datos en Castilla-La Mancha, Balears, Asturies y Andalucía.

Horizonte aporta hoy por hoy en torno al 18-20% de la audiencia de Cuatro en algunas franjas y ha impulsado el rendimiento comercial del segundo canal del grupo. Se trata de un producto de bajo coste relativo, alta fidelidad y capacidad de generar viralidad y debate en redes, justo lo que los anunciantes buscan. Jiménez ha negado motivaciones de "dinero, fama o prestigio" y atribuye el éxito a su "lealtad con la cadena".

A río revuelto, ganancia de pescadores

Sin embargo, la ampliación horaria y la apuesta de Mediaset por el formato coinciden con el aumento de las polémicas y de la carga política del programa, por lo que la controversia se ha convertido consustancial al formato. Algunos de los últimos episodios han generado acusaciones de desinformación, bulos y sesgo de extrema derecha por parte de numerosos medios y espectadores: la acampada de Sol, las protestas estudiantiles, el desahucio de Maricarmen, la DANA de València, la entrevista a Ayuso y el fragmento de Eduardo Inda sobre las pensiones, donde llegó sugerir que Alberto Nuñez Feijóo (PP) "tiene que ser hábil" en campaña para hacerles creer a los electores de que no va a tocar las pensiones, para que el día 30, tras las elecciones, haga lo que realmente quiere hacer. Jiménez se refirió a ello como "picardía".

El programa y Jiménez rechazan las críticas y defienden esta actividad como su "independiente", presentándose como un "club de prensa" con "voces críticas al Gobierno". El grueso de las acusaciones se centra en figuras reaccionarias: el propio Inda, Beatriz Talegón, Chapu Apaolaza, José Cabrera, Ketty Garat, Carlos Cuesta, Jorge Calabrés, Miquel Giménez y Roberto Vaquero.

El desahucio de Maricarmen

La polémica a raíz del caso Maricarmen fue especialmente notoria. El 28 de septiembre, en una tertulia sobre el desahucio de la anciana, Talegón preguntó: "¿Oye, el decreto se llamará Maricarmen o ya no?", a lo que Carmen Porter respondió: "Hasta luego, Maricarmen". El fragmento se viralizó recortado tras la muerte de la mujer y generó una fuerte campaña de críticas. El programa difundió el contexto completo, donde se mostraba que los comentarios se referían a "un posible decreto de vivienda tras el acuerdo de realojo, no a la persona".

Al parecer, a Jiménez no le gustó cuando fue su programa el que se convertía en objeto de señalamiento y descontextualización; denunció "manipulación y bots". Sin embargo, aunque la burla de Talegón y Porter no viniera tras la muerte de la anciana, el programa había construido un relato que legitimaba el desahucio, acompañado de bromas. La polémica, lejos de dañar al programa, coincidió con un pico de audiencia del 13,8%.

La acampada por la vivienda

En el caso de la acampada de Sol, el equipo de reporteros de Horizonte fue expulsado y Jiménez reaccionó con dureza: "¿Esta gentuza quién es?", resumiendo el desprecio del programa hacia un movimiento social que cuestiona el rentismo y la especulación inmobiliaria. En las protestas antifascistas, por la educación y la vivienda, el programa ha desplegado relatos que vinculan a los manifestantes con "la violencia", "ETA", "Hamás" y la "okupación", al tiempo que da voz a portavoces de lobbys policiales como JUPOL y el CEP para justificar las cargas policiales y deslegitimar las reivindicaciones. Eduardo Inda llegó a afirmar que las imágenes de los disturbios en Iruñea a raíz de la aparición de Vito Zoppellari Quiles "nos retrotraen a los peores años de ETA, del terrorismo callejero de ETA". El programa construye así un enemigo interno ("el joven encapuchado", "las banderas rojas") que sirve de chivo expiatorio para desviar la atención de las causas tras las reivindicaciones de las protestas.

Monetización del escándalo

A su vez, la función ideologizante de Horizonte no puede entenderse sin su dimensión comercial. Mediaset ha convertido el programa en el eje de su programación en Cuatro y en un activo muy rentable. Las polémicas alimentan las críticas y los récords de audiencia, en circulo vicioso que beneficia tanto al grupo mediático como a la derecha y la extrema derecha política.

El programa, aunque se presenta como "un espacio de investigación independiente", funciona como un aparato de agitación que opera en el terreno de la guerra cultural: selecciona los temas, establece un marco discursivo, elige a los invitados y construye un relato que criminaliza la protesta social, estigmatiza a la inmigración y ataca al Gobierno desde posiciones reaccionarias, entre otras cuestiones. Esta transformación de Jiménez, del misterio al combate político de la derecha, resume el funcionamiento de un sistema mediático que ha encontrado en el miedo y la polarización su modelo de negocio.

Aunque la corporación no publica cifras desglosadas por espacio, las estimaciones basadas en las tarifas de Publiespaña para el cuarto trimestre de 2026 y en las audiencias reales son sugerentes: situarían los ingresos publicitarios netos anuales de Horizonte entre 28 y 35 millones de euros, con un escenario optimista que podría alcanzar los 42 millones en los picos de audiencia. Esto se debe a que se trata de un producto relativamente barato en costes de producción para la cadena, con una media ponderada de 1,1 a 1,3 millones de espectadores en el tramo principal y una ocupación publicitaria del 70-85%.

La ampliación de horario y días de emisión desde septiembre responden precisamente a esa misma lógica: a más minutos, más inventario publicitario vendible a precios premium para Cuatro. Entonces, las polémicas, lejos de ser un riesgo para el programa, se han convertido en el pulmón del negocio de Mediaset: cada récord de audiencia asociado a una controversia o una subida de tono, sube el precio de los espacios publicitarios y atrae a anunciantes interesados en un público objetivo muy movilizado.

En nómina de la familia Berlusconi

Detrás de Mediaset España y, por tanto, de programas como Horizonte, se encuentra el conglomerado paneuropeo MFE-MEDIAFOREUROPE N.V., registrado en Ámsterdam (Países Bajos) y con residencia fiscal en Italia, que controla Telecinco, Cuatro y los canales temáticos del grupo en el Estado español. El accionista de control de MFE es Fininvest S.p.A., el holding familiar fundado por el político italiano Silvio Berlusconi. A pesar de no poseer la mayoría absoluta del capital total, Fininvest controla más del 50% de las acciones de clase B, que tienen un peso de voto diez veces superior a las de clase A, lo que le otorga el control efectivo de la compañía. El consejero delegado de MFE es Pier Silvio Berlusconi, hijo del fundador, y el consejo incluye a Marina Berlusconi y a Danilo Pellegrino, directivos de Fininvest. Tras la muerte de Silvio Berlusconi en 2023, el control de Fininvest quedó repartido entre sus hijos, con Marina y Pier Silvio concentrando una influencia notoria.