El Gobierno francés sugiere una subida de apenas 20 euros del salario mínimo tras la huelga general
El ministro de Trabajo busca un acuerdo con sindicatos y patronal tras semanas de protestas en las calles y la huelga general del 5N, pero la propuesta que proyecta está lejos de los mínimos exigidos.
El ministro francés de Trabajo, Jean-Pierre Farandou, consideró este viernes necesario subir el salario mínimo mensual neto (SMIC) por encima de los 1.500 euros, frente a los actuales 1.477,93 euros, tras un mes de protestas sociales y a tres días de una reunión de sindicatos y patronal convocada por el primer ministro, Sébastien Lecornu. En una entrevista con la televisión TF1, Farandou afirmó que sus conversaciones con sindicatos y organizaciones empresariales continuarán hasta el domingo y que su objetivo es alcanzar un consenso sobre el SMIC, los salarios mínimos sectoriales y las negociaciones salariales dentro de las empresas, según EFE. Esa reunión se convocó la víspera tras el seguimiento masivo de una huelga general y manifestaciones en todo el estado. Los sindicatos cifraron la participación en más de 1,5 millones de personas y las autoridades en 575.000 manifestantes. La diferencia entre la cifra actual y el umbral de 1.500 euros es de 22,07 euros netos al mes.
El SMIC se revaloriza cada 1 de enero y está indexado a la inflación medida para el 20% de los hogares con menores ingresos. La subida automática prevista para enero ronda el 1%, unos 20 euros netos, según Actu. El Gobierno baraja añadir entre 0,5 y 0,6 puntos porcentuales para superar los 1.500 euros, una cantidad que no cubre las reivindicaciones sindicales. La CGT reclama 150 euros netos más al SMIC, la CFDT pide 100 euros netos y FO exige un SMIC de 2.000 euros brutos, según DW y DPA. La propuesta del Ejecutivo es un gesto político más que una transformación sustancial del poder adquisitivo, ya que la diferencia que ofrece el Gobierno es de 22 euros, frente a los 100 o 150 que piden las centrales.
Las ocho organizaciones sindicales que convocaron las protestas (CFDT, CGT, FO, CFE-CGC, CFTC, Unsa, FSU y Solidaires) afirmaron este viernes que decidirán los próximos pasos de la movilización tras la reunión en Matignon, la sede del Gobierno. “Lo único que detendrá la movilización es una respuesta a las reivindicaciones planteadas desde hace varias semanas por los trabajadores, los funcionarios, los jóvenes y los jubilados”, señalaron en un comunicado conjunto. Los sindicatos criticaron que los funcionarios y los jóvenes, “verdaderos motores de las movilizaciones”, no hayan recibido una convocatoria específica para abordar sus reivindicaciones. Denunciaron además lo que calificaron de “obstáculos inaceptables” al ejercicio del derecho de manifestación durante las protestas del jueves, entre ellos prohibiciones, cambios en los recorridos autorizados y actuaciones policiales en Toulouse y Lyon, dos de las ciudades en las que se produjeron incidentes, y reclamaron que se esclarezcan los hechos donde hubo manifestantes heridos.
El margen fiscal del Gobierno es cada vez más estrecho. Francia busca recortar decenas de miles de millones de euros para reducir el déficit al 5% del PIB, recuerda la BBC. El FMI estima que la deuda pública francesa alcanzará el 118,5% del PIB en 2026 y el déficit el 5,4% del PIB. El ministro Farandou reconoció que la subida encarece el “coste laboral”, sobre todo para las pymes y los sectores intensivos en fuerza de trabajo, y que el Gobierno tendrá que “valorar su impacto sobre el empleo y la competitividad”. La cuestión de fondo es si el Ejecutivo financia una subida real del poder adquisitivo o si se limita a un ajuste simbólico para calmar la protesta. Los sindicatos han advertido de que el margen para un gesto mínimo es limitado.