El Pleno del Congreso de los Diputados ha rechazado este miércoles 22 de abril la propuesta de Podemos para convocar un referéndum sobre la salida del Estado español de la OTAN. La iniciativa propuesta por Podemos una vez fuera del Gobierno de coalición, buscaba cuestionar la permanencia española en el esquema militar de la Alianza Atlántica. Sin embargo, ha chocado con un amplio bloque formado por el PSOE, el PP, Vox, el PNV, Junts y UPN. Por su parte, el grupo Sumar ha optado por la "abstención", alegando a través de su portavoz Txema Guijarro que la consulta es "extemporánea" en una organización que, bajo su juicio, "ya ha muerto", a pesar de la vigencia material de sus despliegues y el aumento de los presupuestos de militares asociados a sus compromisos adoptados por el Gobierno español.

La votación ha servido también para blindar la presencia militar estadounidense en suelo español. La mayoría parlamentaria ha rechazado también el punto de la moción que exigía dar por finalizado el Convenio de Cooperación para la Defensa con los Estados Unidos. Esta medida pretendía establecer un cese real de toda actividad y operación militar estadounidense en las bases de Rota y Morón, infraestructuras clave para la proyección de fuerzas hacia el Mediterráneo y África. El mantenimiento de estas bases asegura la continuidad del Estado español como plataforma logística fundamental para las operaciones de Washington en el actual escenario de guerra, independientemente de cuántas veces diga Pedro Sánchez "no a la guerra".

Podemos, la OTAN y la hemeroteca

Aunque Podemos denuncia el mayor gasto militar de la historia del país, la formación morada no propuso esta medida cuando formaba parte del Gobierno. De hecho, los datos oficiales del Ministerio de Defensa indican que durante el primer Gobierno de coalición progresista entre PSOE y Unidas Podemos se aprobó un aumento del gasto militar del 96%. Podemos participó "críticamente" en la gestión de los PGE que sentaron las bases de todo este giro armamentista. Durante el periodo de coalición (2020-2023), el gasto militar total según criterios OTAN se duplicó, pasando de 11.240 millones de euros a 22.041 millones de euros.

El primer presupuesto propio del Gobierno, que data del 2021, ya supuso un salto de 5.000 millones en gasto total, mientras que el de 2023 —aprobado tras la cumbre de la OTAN en Madrid de 2022— registró un aumento récord del 26% en el Ministerio de Defensa. Solo en 2023, la inversión en Programas Especiales de Armamento e I+D militar absorbió más de 7.700 millones, consolidando el compromiso de alcanzar el 2% del PIB para 2029, como pedía la OTAN. Anteriormente, en 2015, tras el fichaje del ex-JEMAD Julio Rodríguez, el partido sostuvo que la OTAN era "necesaria" y se comprometió a respetar los compromisos adquiridos, abogando únicamente por reforzar la postura estratégica española dentro de la Alianza.

El aumento presupuestario aprobado ahora se enmarca aquellos acuerdos de la Alianza Atlántica que exigen a los Estados miembros elevar sus partidas militares, detrayendo recursos de la inversión social y el salario indirecto de la clase trabajadora; ni Podemos ni el resto de socios de investidura impidieron estos planes de gasto. Tampoco ha prosperado la propuesta de reforma constitucional que ha propuesto para incluir la renuncia expresa a la guerra como instrumento de política internacional, una medida que pretendía elevar a rango de ley fundamental "el carácter defensivo del Estado" frente a las tendencias intervencionistas.

Partidos de izquierdas que votan por un referéndum sobre la OTAN mientras aprueban sus presupuestos

La aparente "divergencia" en el bloque del Gobierno se ha hecho evidente no solo por la abstención de Sumar, sino por el voto a favor de la diputada Engracia Rivera (Izquierda Unida), quien por un "error telemático" mantuvo el respaldo a la consulta. IU, formación nacida precisamente del movimiento contra la OTAN hace cuatro décadas, ha votado a favor del resto de puntos contra el militarismo, distanciándose formalmente de la postura oficial del PSOE. Sin embargo, tanto Podemos, como IU, ERC, EH Bildu, BNG y Compromís sabían que la medida no saldría adelante, por mera aritmética parlamentaria simple. Previamente, con los presupuestos generales del Estado sobre la mesa, no impidieron el aumento presupuestario militar dictado por la OTAN, por lo que una hipotética salida de la Alianza Atlántica, en boca de estos partidos, resulta poco creíble ante una parte de la opinión pública.