Kast valora indultar a condenados por crímenes de la dictadura chilena
El heredero de Pinochet justifica la revisión de crímenes de lesa humanidad para “evitar que los internos enfermos terminales mueran en prisión”; recientemente ha recortado el plan estatal de búsqueda de desaparecidos.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, afirmó este lunes que no descarta la posibilidad de otorgar el indulto presidencial a personas condenadas por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990). Durante una entrevista concedida a la emisora Radio Agricultura en Santiago, el mandatario fascista detalló que su administración se encuentra evaluando “caso a caso” cerca de un centenar de solicitudes de perdón que han sido ingresadas por los reclusos o sus defensas a lo largo de los últimos meses.
Frente a las críticas de diversos sectores, Kast defendió la “legitimidad” de esta herramienta jurídica contemplada en la Constitución chilena, la cual permite perdonar, reducir o conmutar las penas de personas que cuentan con una sentencia firme. “Cuando hay una solicitud de indulto de una persona, lo que corresponde es analizar los antecedentes (...) Uno no modifica la resolución judicial, sino que utiliza una facultad que tiene el Presidente de la República hasta el día de hoy, que no ha sido derogada”, sostuvo durante la entrevista, enfatizando que el criterio principal recae en situaciones de salud extrema y que “no corresponde que una persona muera en la cárcel” si padece una enfermedad terminal.
La discusión cobró mayor notoriedad pública tras ser consultado sobre el caso específico de Miguel Krassnoff, exoficial del Ejército que acumula penas que superan en conjunto los mil años de prisión por secuestros, torturas, homicidios y desapariciones forzadas de opositores políticos durante el régimen militar. Krassnoff, considerado uno de los mayores responsables de violaciones a los derechos humanos en la historia reciente del país, envió recientemente una carta a un parlamentario en la que reivindicó el golpe de Estado que derrocó a Salvador Allende, aseguró que “no necesito perdones ni favores” y afirmó que se aproxima una “pronta libertad total”.
Organizaciones memorialistas recuerdan que durante su campaña electoral Kast ya había se había mostrado dispuesto a conceder beneficios procesales a exagentes de los organismos represivos de la dictadura, como la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA). La inquietud se ha visto agravada tras el reciente recorte presupuestario de cerca de un millón de dólares al programa donde se aloja el plan estatal de búsqueda de detenidos desaparecidos, una iniciativa diseñada para esclarecer el paradero de los miles de chilenos cuyo destino aún se desconoce tras la represión en las décadas de 1970 y 1980.