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CCOO firmará el convenio del metal de Murcia: pacta la absorción que dice rechazar en el SMI

La militancia ratifica el preacuerdo con el 75% de los votos; el mismo día, Unai Sordo critica en Murcia la absorción del SMI, aunque CCOO la firmará el lunes con la patronal en esa misma región.

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Unai Sordo, secretario general de CCOO, en un acto del sindicato en Murcia. Foto: Dominic D. Skerrett.
Unai Sordo, secretario general de CCOO, en un acto del sindicato en Murcia. Foto: Dominic D. Skerrett.

La militancia de CCOO ratificó este viernes el preacuerdo del convenio del metal de la Región de Murcia con 184 votos a favor, 60 en contra, 2 en blanco y 1 nulo, una participación del 72,6% y un respaldo en torno al 75%, según La Opinión de Murcia. El sindicato firmará así el nuevo convenio el lunes 9 de noviembre, lo que abre la puerta al fin de la huelga indefinida iniciada el 27 de octubre. CCOO tiene el 58% de la representación en la mesa de negociación, frente al 25% de UGT y el 16% de USO, lo que le da peso suficiente para cerrar el acuerdo. La huelga arrancó tras meses de negociación sin acuerdo entre la patronal FREMM y los sindicatos, con barricadas, cortes de tráfico en polígonos y zonas industriales, detenciones de sindicalistas e incidentes de diversa índole durante la primera semana.

El conflicto se dividió el 2 de noviembre, cuando CCOO aceptó la última propuesta de FREMM, condicionada a la ratificación de sus afiliados, mientras UGT y USO rechazaron la oferta y mantuvieron la huelga. La asamblea de CCOO rechazó el preacuerdo en primera instacia y por estrecho margen el 4 de noviembre, y reabrió la negociación. El referéndum del viernes 6 de noviembre, en cambio, ratificó la propuesta. La cláusula de compensación y absorción es el principal escollo: UGT y USO la rechazaron porque permite a las empresas absorber las subidas salariales con complementos que ya pagaban, dejando sin efecto real la mejora para muchos trabajadores. CCOO inicialmente rechazó el preacuerdo por ese motivo, pero finalmente aceptó la propuesta tras obtener concesiones sobre la incapacidad temporal y la revisión por IPC, según Murcia Plaza. UGT, USO y varios trabajadores han acusado a CCOO de “abrazar la trampa” de la patronal Fremm al aceptar una fórmula que mantiene la absorción.

El convenio prevé una subida salarial acumulada del 15% a cuatro años: 4,5% en 2026, 4% en 2027, 3,5% en 2028 y 3% en 2029. Incluye una cláusula de revisión vinculada al IPC y el mantenimiento del complemento por incapacidad temporal, según Cadena SER. Las diferencias que bloqueaban la negociación se centraban en los pluses y complementos de actividad industrial, petroquímica y naval. Los sindicatos reclamaban un plus industrial y petroquímico de 24 euros diarios y otro de astillero de hasta 33 euros al día; la patronal ofrecía cantidades inferiores. Los pluses no son consolidables en la propuesta de Fremm, mientras que la reivindicación sindical era que fueran consolidables y no compensables, según la misma fuente.

Pide al Gobierno impedir la absorción de complementos en el SMI, pero lo acepta en el metal de Murcia

CCOO exige al Gobierno en la negociación del SMI que impida la absorción de complementos, pero en el metal de Murcia, en cambio, firma un convenio que la acepta. Esta contradicción política se escenificó el mismo viernes en la misma ciudad de Murcia. Horas después de que su militancia ratificara la absorción en el convenio del metal, el secretario general confederal de CCOO, Unai Sordo, participó en un acto de campaña de la huelga general del 11N en el Centro Cultural Puertas de Castilla de Murcia. Allí cuestionó la propuesta del Gobierno de subir el SMI un 5,3% para 2027 si las empresas pueden neutralizar sus efectos mediante la compensación con otros complementos de las nóminas: “Es una cuantía apreciable, pero no es la que estamos pidiendo los sindicatos”. Sordo denunció que “las empresas están acumulando beneficios, están incrementando márgenes empresariales a costa de imputar los costes energéticos, los costes de la guerra, a los precios al consumo y, a la vez, no subir esos sueldos, ser cicateros en la negociación de los convenios colectivos, empezando por la propia CEOE”.